Amor desaparecido

por Florencia Benson

Contemplar las fotografías de los desaparecidos por la dictadura equivale a exponerse a una doble daga. Por un lado, nos atraviesa su belleza y juventud: la mayoría eran menores que quien escribe, es decir muy jóvenes, se estima que más del 80% de los desaparecidos tenían entre 16 y 35 años de edad. Por otro lado, en las fotografías se repite una y otra vez la presencia inequívoca del amor: en el lenguaje corporal, el abrazo, la mirada compartida, las sonrisas.

Se trata de fotografías cándidas, tomadas con el fin de circular en un ámbito muy limitado —la familia, los amigos cercanos; las visitas ocasionales que, mientras esperan el café de cortesía, hojean distraídamente el álbum— es decir, fotografías concebidas para habitar exclusivamente en el círculo de la intimidad. Sus poses, por tanto, son menos estudiadas, menos homogéneas (aunque no exentas de normas, tanto la burguesía como las clases trabajadoras siempre tuvieron sus códigos para retratarse a sí mismas), un poco más espontáneas que las galerías curadas y filtradas que exponemos hoy día en nuestros perfiles digitales.

Esa candidez nos atrae porque pareciera que sorprendemos a sus protagonistas en un momento privado, es decir, del que se suponía que estuviéramos excluidos, y nos interpela en nuestra propia intimidad: ¿he vivido yo un amor así? ¿Lo experimentan, acaso, otros contemporáneos a mí? En definitiva, ¿existe hoy ese amor que parece tan profundo y radical?

Hay una dimensión sagrada en la pareja que lucha hombro con hombro por un ideal. De amor y de sombra (Isabel Allende) o La mujer habitada (Gioconda Belli), ambos publicados en la década del ’80, son narrativas de una pareja que lucha contra un régimen opresivo y busca develar una verdad. Es decir, se trata de dos personas que comparten no sólo principios, ideología o ideales sino, fundamentalmente, un camino, una búsqueda, una meta: un destino. En ambos textos se pone en juego la dimensión sagrada de la pareja militante que lucha por un mundo mejor, que comparte ideales y trinchera, oponiéndose a un poder mayor, oscuro y letal. Parejas, en definitiva, que caminan juntas hacia el sacrificio, hacia una muerte significativa, altruista y trascendente: mayor que uno y mayor que dos, puesto que el deseo siempre triangula, fuga hacia algo más que no está aquí y ahora, sino en el futuro.

Esa épica y el contraste con el final oscuro, trágico, enaltece a los personajes ante nuestra mirada. Volvemos a la pregunta inicial: ¿qué se requiere hoy para producir esa clase de amor? En otras palabras: ¿acaso aquel amor que idealizamos con nostalgia deba esa cualidad luminosa a la lucha ideológica compartida, a sabiendas de su trágico final? ¿Y por qué en la actualidad esa fórmula idealista parece no funcionar, o no alcanzar, dado que las parejas —aún las militantes— se rompen o desgastan? ¿Es el amor un artículo de fe? ¿Es una construcción social? ¿Un enredo psíquico? ¿Un mix de todo?

La juventud y la belleza son los condimentos esenciales tanto del romance como de la tragedia. Romeo y Julieta no sería tal si los protagonistas no hubieran sido jóvenes y bellos: a sabiendas de su fugacidad, igualmente nos conmueve la violencia que trunca estos atributos antes de su degradación natural. Son también estandartes privilegiados de la rebeldía y de la militancia: en el imperio de la imagen, aún para comunicar las causas más subversivas recurrimos a estos atributos, alcanza con mirar las fotografías de las marchas de mujeres para corroborar que la gran mayoría de las imágenes tomadas corresponden a rostros jóvenes con cuerpos bellos. Este contrasentido es, de todos modos, absolutamente humano: Afrodita reparte sus dones de manera injusta, caprichosa y terminante. O se es bello o no se es; y si bien los cánones varían históricamente, son tiranos durante su reinado.

La juventud y la belleza, entonces, fungen en nuestro imaginario colectivo como canales poderosos del Amor y, por extensión, de la Verdad y la Justicia. En la última década se vivió en Argentina un contexto político que enaltecía la épica de la rebelión, del bien común, de la militancia y la justicia, pero el Amor —según las estadísticas— sigue en problemas. Las parejas se rompen, se separan, se desgastan. ¿Acaso hay que enfrentar directa y certeramente a la muerte para que triunfe el Amor radical, ese amor de las fotografías y de las novelas, donde dos parecen abstraerse del mundo —el amor radical es absoluto, excluyente y expulsivo, sólo hay lugar para esos dos elegidos— y retornar a él para transformarlo?

Platón en El banquete nos dice que el amor no es un dios, porque los dioses se bastan a sí mismos, y el amor siempre busca algo que le falta, es decir desea: el amor es un gran demonio. Hijo de Poros (el padre, la Abundancia) y Penia (la madre, la Pobreza), el demonio Amor se encuentra “por una parte siempre pobre, y lejos de ser bello y delicado como se cree generalmente es flaco, desaseado, sin calzado, sin domicilio, sin más lecho que la tierra, en fin, lo mismo que su madre, está siempre peleando con la miseria. Pero, por otra parte, según el natural de su padre, siempre está a la pista de lo que es bello y bueno, es varonil, atrevido, perseverante, cazador hábil; ansioso de saber, siempre maquinando algún artificio, aprendiendo con facilidad, filosofando sin cesar”. Y sintetiza: “el amor es la producción de belleza, ya mediante el cuerpo, ya mediante el alma”, es decir, el amor tiende siempre a la fecundación, a la creación, a la acción (poesía), pues anhela la inmortalidad, es decir, la trascendencia.

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Entonces, ¿son los ideales los que engendran un amor radical, o es el amor radical el que genera, en su afán de trascendencia, los más altos ideales? Una pareja así retroalimentada, inferimos, sería capaz de alcanzar un grado tal de ascensión que podríamos denominar un “Nirvana de a dos”: abstraídos pero juntos, habitantes de una poderosa burbuja creativa.

Por supuesto que nadie (nadie conocido, al menos), ha alcanzado este grado de elevación amorosa. En la realidad, se nos dice, el amor es imperfecto, insuficiente, “siempre peleando con la miseria”. En este sentido, una novela también best-seller de la época, Flores robadas en los jardines de Quilmes (Jorge Asís), relata en código satírico el devenir de un personaje joven que no logra apegarse a ningún principio, persona, conocimiento, es decir, la personificación de un deseo debilitado e incapaz de salir de sí mismo. Opera la desidealización en todos los ámbitos y aspectos y se ensalzan los valores “realistas”, sin adornos, sin autoengaño, sin caretas, sin esfuerzo. La falta de compromiso y su deambular de nouvelle vague, salpicado de comentarios cínicos y derrotistas (“realistas”), anticipa un ethos del narcisismo e inaugura, tal vez, en ese desplazamiento, la literatura de los noventa. Todo lo que tenía de demonio, de monstruoso y de amenazante el amor se trastocó en adorno kitsch de telenovela, pues la gravedad de la muerte del deseo es sin dudas un asunto mucho más severo, desesperanzador e infinito que cualquier ilusión.

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Sobre hielo fino: el problema de educar con instituciones quebradizas

por Alan Ojeda

“No, mejor no hablemos de esto porque puede traer conflictos”, “Los padres se quejan si se habla de política en clase”, “Los padres dicen que es su responsabilidad educar a sus hijos sobre sexualidad y no de la escuela”, “No hables de la dictadura”, “Te conviene no dar ese libro. Es fuerte y dice muchas malas palabras”, “Nadie debe tocar el tema drogas”, “Eviten las discusiones sobre el aborto en clase”, son solo algunos de la larga listas de “NO” con los que se encuentra el docente al momento de trabajar en una escuela.

En ese momento uno siente que la infancia no se termina, y que la imposición de prohibiciones sin sentido continúa. Así, poco a poco, se va construyendo en el docente una sensación de paranoia absoluta. Nada lo respalda, no hay norte, y se encuentra en offside al mostrar la más mínima disidencia. Si hay algo en lo que estamos de acuerdo es que, casi dos décadas después de haber atravesado las puertas del milenio, aún no nos ponemos de acuerdo en las bases. No hay acuerdo sobre métodos pedagógicos, no hay acuerdo sobre contenidos, no hay acuerdo sobre las materias y cuáles son las habilidades que debe desarrollar un estudiante, no hay acuerdo sobre la educación sexual y la memoria.

Ahora bien, ¿esto cambiaría si pasáramos a un modelo de educación pública como el de Finlandia? ¿Lograríamos un cambio cualitativo si lográramos abolir la escuela privada? Pareciera que no, ya que esto sucede incluso en escuelas estatales, donde la garantía de poder trabajar sobre cuestiones que son política de Estado debería estar garantizada. Entonces el problema es más grande que el dilema entre la escuela privada (laica, castrense o religiosa) y la pública. ¿Cuáles son las barreras que aún deben superarse para poder dar un salto hacia una nueva discusión?

Educación e inestabilidad institucional

El año pasado, durante la cursada de una materia de maestría, una compañera tuvo que analizar un poema ya clásico de la literatura alemana contemporánea: “Todesfuge” o “Fuga de muerte” del Paul Celan. Durante el análisis comentó que es un poema que se lee en las escuelas alemanas y que forma parte de la política de la memoria de ese país, y su vocación por condenar lo sucedido durante el nazismo. Eso puede confirmarse cuando uno visita Berlín y se encuentra con una ciudad-museo preparada no tanto para los extranjeros como para los propios alemanes. ¿Qué quiere decir eso?

Topografía del terror es por ejemplo un centro moderno que documenta los horrores del nazismo, ubicado donde estaba la sede central de la Gestapo. Si uno se acerca a pedir una audio-guía, le dirán que sólo hay en alemán, entonces mira alrededor y el espacio está lleno de profesores y alumnos de secundaria repasando su propia historia. Luego de la caída del muro, Alemania (y sobre todo Berlín) ha canalizado sus fuerzas en recordar los fracasos de los totalitarismos que la han atravesado.

Ese trabajo fue posible por una voluntad institucional tanto nacional como internacional. Si bien se condena también al pasado comunista, sus museos son más una curiosidad. Incluso se percibe, desde la forma en la que se presentan las exposiciones hasta por la circulación de gente que los consume, un dejo de superación y sorna, como si el comunismo hubiera sido solo un virus extranjero por el que se dejaron seducir. En contraposición, los espacios dedicados al nazismo son lugares de recogimiento, silencio y reflexión. Cada uno de los lugares dice: “Nosotros -sí, nosotros- hicimos esto”. Dudo que eso cambie algún día.

De la vereda opuesta estamos nosotros, los del país que no terminamos de asumir: “Nosotros -sí, nosotros- hicimos esto”. A 42 años del último golpe cívico militar, tanto políticos como ciudadanos se niegan a condenar definitivamente lo sucedido. A 42 años aún se buscan razones para justificar el proceder de las fuerzas armadas, casi siempre usando como argumento la presencia de Montoneros y PRT-ERP, organizaciones de izquierda que, ya para ese entonces, se encontraban lo suficientemente desmembradas. Ese argumento parece servir para todo, incluso para evitar la discusión sobre la anulación del Estado de derecho. Esto se agrava cuando autoridades del Estado salen a cuestionar las cifras de desaparecidos, la existencia de un plan sistemático de desaparición y asesinato de personas o la destrucción de la economía argentina durante esos años.

Pero esto es la base de algo más grande: la debilidad de las instituciones argentinas. Basta que cambie un gobierno para que todo lo anterior sea arrasado, para que los planes educativos cambien, la mirada sobre la historia cambie, los culpables cambien, y el docente pierda el amparo del Estado para tratar ciertos temas.  Los vaivenes de la política hacen eco en la economía, pero también en la educación. Un día se puede estar haciendo un proyecto sobre Derechos Humanos y diversidad sexual y al otro día recibir una intimación, una denuncia, una queja vehemente de algún padre o una reprimenda por parte de una autoridad educativa. Esa fragilidad institucional nos pone en un dilema ¿Cómo educar si el Estado no es capaz de aceptar cuestiones básicas como el horror que implica el ejercicio sistemático de la violencia desde el poder y, aún peor, el hecho de hacerlo al margen de la ley?

Lo peor de toda esta discusión es, quizá, el hecho de que la superación del conflicto sea: “Mejor no hablar de esas cosas”. Esa respuesta siquiera es una superación dialéctica del conflicto, sino la aceptación total del silencio como método cómplice del poder. ¿El argumento final para sostener esto? Considerar el debate como una cuestión meramente partidaria. La discusión sobre DD.HH es kirchnerista; hablar sobre neoliberalismo es kirchnerista; criticar a las fuerzas represivas del estado es kirchnerista, etc. Cuando no funciona ese argumento, se vira, rápidamente, al construido por la Iglesia: hablar de identidad de género es moralmente incorrecto; hablar de matrimonio igualitario es moralmente incorrecto; hablar de aborto con los chicos es moralmente incorrecto, and so on, and so on.

Algo similar ha pasado recientemente con la discusión sobre la Ley de Educación Sexual Integral que, a duras penas se ha instalado en algunas instituciones educativas, mientras otras prefieren hacer una interpretación libre de los contenidos u obviarla. Es así, cuando la Ley no gusta todos son Lutero. Si ese nivel de disidencia y libre interpretación es posible aún cuando el poder lo ejerce quien promovió la ley, ¿qué podemos esperar frente a un cambio de signo político?, ¿qué sucede con la educación pública si esta está sometida, directamente, al vaivén ideológico capaz de cuestionar todas las bases sobre las que supuestamente debe construirse la educación de un ciudadano?, ¿qué hacer cuando es el mismo Estado, cuando le conviene, el que cede al ámbito privado las decisiones del ámbito público?

La aplicación de la ESI es el máximo ejemplo de ese problema. Se supone que el Estado debe garantizar la formación de ciudadanos con determinados valores, y eso no se hace sin coerción. El Estado (al menos para los latinoamericanos y gran parte de los europeos) está por encima de la familia. De la misma forma que ningún Estado permitiría que alguien deje de pagar los impuestos debido a sus “creencias personales”, tampoco permitiría que la educación cívica y sexual tuviera como origen el grupo familiar. ¿Podemos confiar que una familia conservadora enseñará a sus hijos sobre métodos anticonceptivos? ¿Podemos confiar en que una familia castrense eduque a su hijo en Derechos Humanos? Esos son espacios en los que la familia no tiene -o no debería tener- potestad. Parece imponerse lo que dijo Jorge Luis Borges en 1945, en su ensayo titulado “Nuestro pobre individualismo”: “El argentino, a diferencia de los americanos del Norte y de casi todos los europeos, no se identifica con el Estado. Ello puede atribuirse a la circunstancia de que, en este país, los gobiernos suelen ser pésimos o al hecho general de que el Estado es una inconcebible abstracción; lo cierto es que el argentino es un individuo, no un ciudadano”.

Esta falla en la consciencia argentina y, por lo tanto, en su Estado, dinamitan toda la posibilidad de una educación “moderna” o similar a la tan nombrada “educación finlandesa”. Al autoritarismo del Estado se opone el autoritarismo del núcleo familiar, que se cree en posición de opinar sobre la construcción ciudadana de su hijo. Entonces ¿Qué rol puede ocupar la escuela y el docente frente a un modelo de sociedad que se resiste a universalizar el tratamiento de determinados temas dentro del aula? El docente se transforma, entonces, en un mero reproductor de contenidos designados como “neutros” y “no problemáticos”, mientras se le pide que forme alumnos reflexivos y críticos de la realidad. Es decir, que piensen, pero no tanto.

En el contexto actual es difícil pensar un proyecto de escuela pública como el finlandés, y la discusión excede, por lejos, los salarios miserables y el destrato al que los gobiernos y los medios masivos de comunicación someten a las instituciones educativas. El centro del problema está en la intromisión de la Iglesia, las familias y el mercado. La escuela no es dueña se sí misma, tampoco el docente, y siempre deben rendir cuentas a otro que muchas veces está incapacitado para opinar, pero cuya opinión debe respetarse y aceptarse a rajatabla. Las instituciones que deben garantizar la unificación de contenidos, el camino a seguir y los valores “universales” de la educación, flaquean ante la más mínima crítica y se quiebran frente al más mínimo cambio del signo político.

Pareciera que el argentino se desentiende del Estado. No comprende que entre Estado y Sociedad hay -o debería haber- un feedback continuo, y que el primero es una expresión de la voluntad popular. Cada vez que la educación pierde terreno en estas discusiones y se somete a los educadores a asumir un papel “neutral”, nos alejamos cada vez de cualquier tipo de progreso social. Pero, mejor no hablar de ciertas cosas…

Grandes putas made in Hollywood – segunda parte

por Emiliano Román

En la primera parte de este recorrido, se analizó porque el uso de la palabra puta es reivindicante y cómo Hollywood al ser la industria del entretenimiento por excelencia ha usado muchas veces las representaciones de las trabajadoras sexuales para redimirlas o moralizarlas. Iniciamos el trayecto en los comienzos del cine sonoro, atravesando la época dorada hollywoodense y el arbitrario código de censura Hays, para ingresar en los años setenta donde aparecen relatos más jugados y con menos eufemismos. A partir de los noventa, se produce un notable crecimiento del cine independiente, que si bien se escapan de los márgenes mainstream, son producciones norteamericanas cada vez más codiciadas por las grandes estrellas, debido al prestigio que le da a los intérpretes actuar en este tipo de obras autorales, por fuera de los mandatos industriales y el reconocimiento que estas películas alcanzaron en las temporadas de premiaciones.

Ahora, retomaremos la caminata por las calles de las putas desde principios de las década de los noventas con tanques multitaquilleros, para finalizarla en los tiempos recientes donde las producciones que abordan el tema se destacan por ser más pequeñas e independientes.

jJulia Roberts - mujer bonita.jpgJulia Roberts en “Mujer bonita” (Gary Marshall, 1990)

Película que catapultó al estrellato a Julia Roberts y la nominó al Oscar, convirtiéndola en la novia de América. Un cuento de hadas, cual “La Cenicienta”, nada más que en vez de la huérfana ahora tenemos a la puta. Vivian, una prostituta de la calle, con un par de piernas irresistibles, conoce una noche a su príncipe azul, quien la sube a su auto y luego le ofrece que sea su dama de compañía por una semana, claramente terminan enamorados. Por un lado se la empodera, no trabaja con proxeneta, no quiere que nadie se quede con su dinero; maneja mejor el auto caro que su galán; ella es la que impone las condiciones monetarias con su cliente; pero por otro lado un discurso moralista y clasista hace que Vivian sea la única merecedora de una mejor vida porque a diferencia de otras putas, no anda con drogas, tiene el porte de una dama high society y cierto bienestar deviene gracias a un consumismo obsceno que posibilita un nivel de clase alto. Una puta solo se redime si un príncipe adinerado la saca de las tinieblas, por eso tal vez el lema feminista sea una respuesta a este tipo de relatos sexistas: mujer bonita es la que lucha.

Demi Moore - Propuesta indecente.jpgDemi Moore en “Propuesta Indecente” (Adrian Lynne, 1993)

Demi Moore, la actriz sexy de ese momento, protagoniza otra película taquillera que pone al dinero como protagonista de la trama. Diana, es una chica que vive feliz con su pareja pero ambos llenos de deudas. Un multimillonario les ofrece pasar una noche con ella por un millón de dólares y con eso se asegurarían su futuro. Luego de un rechazo inicial, acceden a que ella sea la puta ocasional del ricachón. La voluntad femenina está supeditada al deseo masculino. Diana lo hace por su amado, pero el narcisismo de este, no soporta haberla entregado. Mientras que luego, el galán adinerado la acosa, la invade y se apropia de sus proyectos. Se separa de su marido por los celos de este y a pesar de todos los abusos, se queda con el millonario. Por otra parte, el abogado de la pareja se lamenta que su esposa no valga ni 500 dólares, la mujer aparece asociada obscenamente como objeto de intercambio. Los ríos de tinta que se escribieron y el dilema social que generó, permitió vislumbrar que la mayoría aceptaría esta oferta. Pareciera que la puritana y conservadora sociedad americana, deja de lado el moralismo ante los encantos del capitalismo. Cuando la propuesta es demasiado generosa cualquiera estaría dispuesto a ser una puta ocasional. Putxs no faltan, los que faltan son financistas, decía a modo de chiste, la película argentina Nueve reinas.

Patricia Arquette -Escape salvajePatricia Arquette en “Escape salvaje” (Tony Scott, 1993)

Explosiva road movie de culto, que nos presenta a Alabama, una rubia despampanante que es contratada para hacerle el servicio a un solitario Clarence, el día de su cumpleaños. Tan ingenua como irresistible, lo seduce y luego del encuentro amoroso, le confiesa que es prostituta, aunque principiante, solo trabaja desde hace 4 días. Impulsivos ambos, se enamoran y se casan. Él decide arreglar las cuentas con su violento proxeneta para liberarla y que pueda cambiar de vida, en medio del enfrentamiento roba una valija llena de cocaína de tipos muy pesados. Entregados al amor, ponen en riesgo sus vidas en varias ocasiones en una vorágine de violencia y muertes con mucha sangre de por medio. Dos perdedores del sistema que se unen casi simbióticamente para aliviarse del vacío existencial pero con una clara dependencia de uno hacia el otro.

s-l300.jpgElisabeth Shue en “Adios a las Vegas” (Mike Figgis, 1995)

En una historia tan dolorosa como arrasadora, Elisabeth Shue despliega un inmenso papel en Sera, una puta solitaria, de buen corazón y con una necesidad existencial de afecto. Esto hace que se enamore de Ben, un cliente alcohólico e impotente, donde ella advierte que es alguien que la necesita. Él si bien, dentro de todo la respeta y no pretende redimirla, es pura pulsión de muerte y los efectos colaterales recaen sobre Sera. Ellos, tan perdedores y outsiders se aman y se aceptan mutuamente pero lo destructivo los arrastra. Ella no pretende cambiarlo, ni darle lecciones de moral, lo acompaña, lo cuida hasta donde puede, tampoco se cuestiona su profesión de trabajadora sexual, solo se observa su desamparo ante ciertas elecciones y situaciones que la degradan. Su único espacio de refugio es la casa con Ben y sus sesiones de psicoanálisis. Shue estuvo nominada a los Oscar por esta sentida y honesta interpretación.

Sharon Stone en “Casino” (Martin Scorsese, 1995) Sharon Stone - Casino

Otra puta épica, candidata al Oscar ese mismo año por una notable actuación fue la bomba sexual de los noventa, Sharon Stone, aunque curiosamente el premio de la Academia, fue para una monja (interpretada por Susan Sarandon). Stone hace de Ginger, una bellísima e intensa mujer que estafa a sus clientes jugadores y cautiva el corazón del mafioso dueño del casino. Él le ofrece el oro y el moro con dinero y diamantes, con la condición que borre su pasado y formen una familia. Ella termina aceptando, pero realmente nunca lo amó, sigue vinculada sentimentalmente con su proxeneta anterior y con la sensación de haber perdido toda forma de independencia con este marido que le controla cada paso que da. De todos modos no es ninguna sumisa con su esposo, se rebela y transgrede la opresión de este. Pero sí lo es con su ex chulo. La vía de escape fue el alcohol y las drogas, hasta quedar consumida por completo y morir por sobredosis.

Captura de pantalla 2018-03-14 a las 9.58.20 a.m..pngMira Sorvino en “Poderosa Afrodita” (Woddy Allen, 1995)

Parece que ese año en la temporada de premios, fue el año de las putas. La que sí ganó el Oscar como actriz de reparto fue Mira Sorvino, en rol de esa puta ingenua y tierna, autollamada Linda. El padre adoptivo de Max quiere conocer a la madre biológica por la sobrenatural inteligencia del niño. Para su sorpresa, en vez de una mujer brillante intelectualmente, se encuentra con una chica de muy pocas luces pero que es tan adorable como bella y encima trabaja de prostituta y actriz porno. Obviamente él se termina encariñando y quiere rescatarla de la prostitución a como sea, presentándoles jóvenes guapos, conservadores y machistas que buscan como novia una novicia rebelde. El vínculo hilarante entre ambos, las situaciones desopilantes y la fábula urbana, harán que esta puta entrañable y de voz aguda sea inolvidable.

Madonna - EvitaMadonna en “Evita” (Alan Parker, 1996)

La adaptación cinematográfica del musical basado en la biografía del gran mito argentino, Eva Perón, insiste todo el tiempo en un punto: fue una puta. Descalificativo que no se cansaron de usar sus más acérrimos enemigos. Protagonizada por Madonna, la cantante más famosa y polémica del momento, la historia es narrada por un personaje curioso llamado Che, desde un punto de vista misógino y clasista que en toda la trama hace hincapié en el uso que hizo de su cuerpo para alcanzar sus ambiciones. Que una chica de pueblo, aspirante a actriz, llegue a ser primera dama de un país, enfrente a la oligarquía, sea a amada por las masas y haya usado a unos cuantos hombres, es algo que aparentemente el machismo no perdona. La única redención a tremendo descaro sería la muerte. A Evita la mata un cáncer que la hace agonizar y sufrir como una condenada, solo ahí, ya muerta, este personaje Che, que destiló odio en todo el film se digna a darle un beso en el féretro.

Kim Basinger - Los Angeles al desnudoKim Basinger en “Los Ángeles al desnudo” (Curtis Hanson, 1997)

Una obra que homenajea al cine negro, donde los policías son malos y las putas son buenas. Ambientada en los años cincuenta, una red de prostitutas les practica cirugías estéticas a las chicas y las camufla para que se parezcan a las estrellas del cine del momento. La sex symbol por excelencia de los ochenta, Kim Basinger interpreta a Lyn, una puta de lujo que es muy frecuentada por su parecido a la inolvidable Veronika Lake, esa femme fatal del cine noir, de las décadas cuarenta y cincuenta. Se enreda en un triángulo con dos de los pocos policías honestos que quedan, que encima se odian entre ellos. El efecto que tenía en la cultura el cine y sus estrellas femeninas de aquellos años se ve bien reflejado, a la vez que se encarga de hacer trizas el sueño americano. Kim Basinger está tan hipnótica que se ganó un Oscar, como actriz de reparto, cuando antes nadie daba un centavo por su talento como actriz.

Jennifer conelly -Requiem para un sueñoJennifer Connelly en “Réquiem para un sueño” (Darren Aronofsky, 2000)

Una historia que narra el deterioro de la condición humana desde el más extremo goce tanático. Son cuatro personajes, Connelly interpreta a Marion, una joven y bonita diseñadora, que comienza a consumir heroína con su novio Harry, quien es su verdadero objeto adictivo, ella no puede vivir separada de él. Luego de algunas complicaciones para conseguir la sustancia, su novio le aconseja acostarse con un psicólogo que la pretende y así obtener dinero para las drogas. Esta primera experiencia de prostitución le abre las puertas para usar su cuerpo en pos de adquirir más drogas, culminando en una especie de orgía, donde ella y otra chica, son obligadas a tener sexo anal con un dildo de doble entrada, ante decenas de espectadores ricachones. Un plano cenital con ella recostada en posición fetal anuncia que Marion ha descendido a los infiernos, no por la prostitución en sí, sino por el hecho de encontrar a través de este medio el acceso más inmediato a la heroína.

Nicole Kidman - Moulin RougeNicole Kidman en “Moulin Rouge” (Baz Luhrmann, 2001)

Al igual que Greta Garbo en La dama de las camelias, Nicole Kidman hace de una cortesana parisina, que es pretendida por un duque pero se enamora azarosamente de un bohemio por un malentendido, renuncia a este por amor a él y muere lentamente de tuberculosis. Satine es una bella cabaretera que le vende su amor a aristócratas. Un poderoso adinerado le ofrece invertir en una obra musical, lo que le garantizaba el triunfo como actriz, en cambio el pobre poeta solo le promete amor, ella se resiste porque una chica debe comer primero antes que amar, pero luego no puede evitar más su deseo. Una época donde el destino de una mujer era o ser esposa sumisa o puta, el dilema de Satine pasaba porque el duque amenazaba de muerte al escritor si ella se iba con este. Su frágil cuerpo le juega una mala pasada y muere de manera tan glamorosa como la Garbo.

Charlize Theron-MonsterCharlize Theron en “Monster” (Patty Jenkins, 2003)

Basada en una historia real, la película es una biopic de Aileen Wuornos, una puta asesina serial que mató a siete diferentes señores, entre ellos un policía. El film reconstruye un poco la psiquis de Aileen, que con un pasado cargado de abusos y abandonos conoce a una chica, quien es la primera que le brinda afecto, y se enamora. La experiencia del amor lésbico y supuesta felicidad la descompensa, no tiene como tramitar esas excitaciones de sentirse amada. Intenta dejar la prostitución, pero la sociedad expulsiva la arroja una vez más a la marginalidad. Luego de un episodio con un cliente, al cual mata por defensa propia, comienza a asesinar varones que le remitan a su abusador de cuando era niña. La historia da cuenta de los estragos traumáticos que hace la violencia machista en las subjetividades, sostenida luego por un sistema no continente. Aileen fue ejecutada con la inyección letal y Charlize Theron se ganó un Oscar por esta épica actuación.

Rosario Dawson - Sin cityRosario Dawson en “Sin city” (Robert Rodríguez, Frank Miller, 2005)

Adaptación del comic homónimo, una de las historia presenta a Gail, la dominatrix, y vehemente jefa de un ejército de putas en ciudad vieja. Ellas tienen su propia ley y de esta manera se protegen de alcahuetes, palizas, drogas y violaciones. Vestida de cueros y tachas, Gail es una auténtica líder que cuida a sus putas y las organiza para que combatan la violencia machista. Las chicas se enfrentan en una feroz guerra contra la mafia y policía corrupta en un verdadero banquete feminista, aunque la batalla no la hubiesen ganado sino no fuese por el héroe masculino del cual Gail se encontraba enamorada. Otra de las novedades que descubrimos en esta cinta es que el personaje importante de prostituta es interpretado por una actriz de raza negra, algo no muy habitual, si bien aparecen putas negras en la filmografía hollywodense, casi siempre son desde lugares muy secundarios o decorativos.

Sasha Grey - The girlfriend experienceSasha Grey en “The girlfriend experience” (Steven Soderbergh, 2009)

Cinco días en la vida de Chelsea, una puta de lujo, muy sofisticada que ejerce su oficio con inabarcable frialdad, como si estuviese mecanizada. Atenta a las estrategias del marketing, ante la inminente crisis económica que se avecina, Chelsea además de tener sexo, se ocupa de escuchar los problemas financieros de sus clientes millonarios y mantener una relación estable con un novio que está al tanto de sus ocupaciones. Con yuxtaposiciones de imágenes y diálogos, el espectador queda en un lugar voyeurista ante esta cinta experimental que parece más un reality que una ficción. Un intento de dar cuenta la liquidez y vascuidad de las relaciones intermediadas por el dinero. Habrá que esperar hasta los minutos finales para que algo de humanidad se exprese en Chelsea y aflore la angustia.

Screen Shot 2012-01-25 at 11.23.32 AM | Jan 25Robin Weigert en “Concussion” (Stacie Passon, 2013)

Esta independiente y valiente película, dirigida por una cineasta mujer, trae una novedad interesante: prostitución y lesbianismo. Abby, una cuarentona, en pareja con otra mujer y madres de dos niños, tiene una vida bastante obsesiva y aburrida. Luego de un par de experiencias como clienta de prostitutas, se le ofrece a ella misma ser puta para chicas jovencitas que solicitaban ese tipo de perfiles. Lo interesante de la historia, además de la transformación del personaje y del goce que deviene del trabajo sexual, nos muestra como la prostitución es un servicio mucho más amplio que a clientes varones machistas que usan el dinero como atributo fálico. Suele ser una oportunidad y una vía de encuentro sexual para personas que por cuestiones físicas, psíquicas o sociales se les dificulta mucho hallar un partenaire erótico. Abby ofrece su cuerpo a otras mujeres, quienes no tienen otra manera de satisfacer su pulsión lésbica que no sea en la clandestinidad.

Marion Cotillard - the inmigrantMarion Cotillard en “The inmigrant” (James Gray, 2013)

Un melodrama clasicista que interpela el sueño americano transformándolo en una pesadilla. Ewa, es una introvertida inmigrante polaca que llega a New York en los años veinte. En inmigraciones confiscan a la hermana por una tuberculosis y engañada, por quien más tarde será su proxeneta, no le queda otra que dedicarse a la prostitución. Cotillard, unas de las actrices fundamentales del momento que parece sacada del cine mudo, expresa con su rostro y mirada una multiplicidad de matices, que quizás sus palabras no puedan decir. A pesar que trabaja de puta para salvar a su hermana, esta causa noble no la libera de la culpa, sino que la tortura cada vez más por sus creencias religiosas. El relato transita las cuestiones que vivían las mujeres llegadas a Estados Unidos en los años veinte, atrapadas en una dicotomía: o eran esclavas sexuales o esclavas matrimoniales.

Jared Leto-Dallas buyers clubJared Leto en “Dallas Buyers Club” (Jean Marc Vallée, 2013)

Primer y único intérprete masculino de este recorrido y también ganador del Oscar por este papel. Leto encarna a Rayon, una mujer transgénero, que vive con el VIH pero que también es adicta y autodestructiva, en los años ochenta. Si bien, el film no hace referencia a la prostitución de Rayon, ella se maneja como una puta, desde la manera de vestirse y maquillarse hasta en como encara los negocios. Conoce a un homofóbico y misógino vaquero heterosexual, también con el virus y deciden armar una sociedad para distribuir medicación que en ese momento estaba prohibida en el país. La maravillosa escena del traveling donde hacen el acuerdo comercial, ella caminando por la calle cual shiro y él manejando desde el auto, remite a la relación puta–cliente. Cada aparición de Rayón en la pantalla, es una brisa fresca en tanta crudeza narrativa. Un personaje muy cuestionado por la comunidad trans, primero por estereotipar a las mujeres trans desde la prostitución y drogadicción, y luego por ser interpretado por un actor varon cisgénero, habiendo tantas buenas actrices trans.

Naomi Watts - St VincentNaomi Watts en “St Vincent” (Theodore Melfi, 2014)

Asociar a la puta con la madre es uno de los insultos más agraviantes de nuestra lengua, como que la unión de lo sagrado y pecaminoso sería una contradicción existencial que implicaría una gran injuria. Watts nos regala a Daka, una prostituta embarazada que además es inmigrante rusa y tiene una relación estable con un cliente gruñón y cascarrabias. La cosa es que ella es el único lazo social que tiene este sujeto bastante xenófobo, hasta que aparece un tierno niño con el que el viejo arma vínculo. Cuando el pequeño le consulta quién es ella, él responde que es una dama de la noche, “una de las maneras más honestas de ganarse la vida”. Daka es adorable, su situación de embarazo despierta el morbo de varios clientes y entabla con el protagonista un tipo de noviazgo por fuera de todo contrato hegemónico. Sobre el final da a luz a un niño negro, representando a la auténtica puta madre que lo parió y en vez de ofensivo es un momento absolutamente encantador.

TANGERINE, Kitana Kiki Rodriguez, 2015. ©Magnolia PicturesKitana Kiti Rodriguez en “Tangerine” (Sean Baker, 2015)

La nueva cara del cine independiente americano, nos regala esta genialidad que es destacable desde varios puntos. Primero que está filmada con iPhones 5, no se necesita tanto presupuesto para contar una muy buena historia, pero sobre todo porque ahora sí tenemos actrices trans realmente, que interpretan a sus personajes y encima son deliciosas negras. Kitana Kiti Rodriguez hace el papel de Sin-Dee, una puta de la calle muy intensa que acaba de salir de la cárcel para navidad, ahí se entera por su amiga que su novio/proxeneta la engaña con una mujer cisgénero. Furiosa emprende la búsqueda de la rival y se desatan las más disparatadas situaciones. Una historia que se sumerge en la marginalidad de los estratos sociales y retrata de maravillas, sin entrar en moralejas ni sensiblerías, a putas, drogadictxs, transexuales, negrxs y fiesterxs. También es una apertura que da cuenta que actrices trans pueden sostener con solvencia, naturalidad y verosimilitud personajes protagónicos desde múltiples matices y que si la historia lo requiere, es mucho más verosímil una intérprete trans que un cis-género metamorfoseado para ganar un Oscar.

Bria Vinaite en Proyecto FloridaBria Vinaite en “Proyecto Florida” (Sean Baker, 2017)

Sean Baker nuevamente nos ofrece una joyita independiente que se sumerge en la América más profunda, a pasitos nomás del mágico Disney World. La pequeña Mooney, de 6 años vive con su mamá Halley en un motel de poca monta. La madre casi tan joven y díscola como su hija se la rebusca de mil maneras para que a la niña no le falte nada, desde pagar la habitación hasta llevarla a comer muchas cosas ricas. Tanto el vender perfumes como el trabajo sexual se hacen de manera clandestina. Un relato tan devastador como bello de la crisis económica y del desamparo social que padecen las personas condenadas a vivir al margen de la sociedad. La presencia de un estado que vigila y castiga antes que brindar otro tipo de posibilidades para aquellas personas que no tienen muchas chances de salir de la situación de pobreza perpetua.

 

Este recorrido da cuenta de la necesidad que tuvo a través de los años la industria maisntream del entretenimiento de aleccionar a los espectadores desde un lugar clasista y patriarcal, donde la única manera que tiene una prostituta de mejorar su calidad de vida es a través del amor romántico, siendo el varón el encargado de rescatarla del camino desviado. Por otro lado, el machismo no solo está por fuera condenándolas a los márgenes de la sociedad, sino también adentro, la figura del proxeneta aparece en muchos relatos y es él quien se lleva la ganancia económica del intercambio comercial, es decir que al final, todo queda entre masculinos.

La posibilidad de redimirse por vías del amor solo es posible si son jóvenes, bellas, blancas y heterosexuales, de lo contrario la salida son la muerte o la abyección social. La llegada del cine independiente, brindó la posibilidad de otros tipos de relatos mucho más acorde a los contextos sociales y psicológicos en los que están insertos sus personajes

En el resto del mundo la representación de las putas es mucho más diversa y disidente, con una predominancia del cine de autor y de corrientes cinematográficas que representan las subjetividades desde puntos de vista políticos y culturales, comprometidos con la realidad social de sus historias, sin la presión de una industria que maneje los hilos narrativos de la creación cinematográfica. Eso, tal vez sea, la excusa para otro recorrido, más adelante.

Proyecto La Combi

por Cristian Balestro

Proyecto La Combi tiene como finalidad, a través de una solución móvil, la exhibición gratuita de películas en proyección formato Cine en localidades que no cuentan con salas de cine y en espacios no convencionales (escuelas, hospitales, centros culturales, centros penitenciarios, etc). No son pocos los lugares que no cuentan con un espacio de recreación tan importante como el que puede ofrecer una sala de cine, por lo cual movernos y producir es fundamental para muchas personas que esperan con alegría la llegada del cine móvil.

Para la ejecución del Proyecto se cuenta con una Simpática Combi VW Modelo 86 (Dominio WPY934) acondicionada para el traslado y resguardo de equipo humano y equipamiento técnico: proyector, pantalla montable, parlantes, etc. Es indispensable contar con todo lo indispensable para movernos con rapidez, comodidad y respaldo, en el caso de cualquier contratiempo.

Captura de pantalla 2018-03-14 a las 8.57.32 a.m..pngNuestro Objetivo General es Promover, mediante una solución itinerante, la diversidad cultural y el fortalecimiento de la identidad a partir de la difusión de audiovisuales en proyección formato Cine de manera totalmente gratuita en espacios no convencionales.

En lugar de contemplar de manera indiferente la exclusión de muchas poblaciones a salas de cine, optamos por la búsqueda de sensibilizar, difundir, generar redes y contribuir a la promoción de la diversidad cultural mediante una solución itinerante basada en la proyección gratuita de películas formato cine.

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En redes sociales nos pueden encontrar como:

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Un futuro sin lugar para el amor

por Narciso Rossi

Antes de comenzar deseo abrir un paréntesis y confesar que la postura tomada por los entrevistados no refleja necesariamente la del autor de la nota. Para evitar declaraciones algo confusas me tomé el atrevimiento de pasar a mi voz varias de las respuestas de los entrevistados. De ninguna manera Joaquín, Cesira, Julián y Luciano representan a la sociedad. Las respuestas son de carácter puramente personal. Cierro paréntesis. 

La vida que llevamos hoy era impensable hace diez o quince años. A tal punto que los que pasamos los treinta hace rato, recordamos con añoranza los juegos en la calle y las salidas o los bailes para conseguir citas. En la era de la tecnología la revolución se da tan rápido que no siempre llegamos a verla. Hoy no hace falta que canten los grillos para saber que lloverá. Ni siquiera tenemos que sacar la cabeza por la ventana. No hace falta salir a comprar comida porque podemos pedirla por una app. ¡Ni siquiera necesitamos llamar por teléfono! Podemos saber en cuánto tiempo pasará el colectivo, qué hora es Suiza, comprar un pantalón nuevo y un par de zapatillas usadas. ¡Podemos conocer gente sin movernos de casa! ¿No es estupendo? No.

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Joaquín tiene 23 años y utiliza Tinder desde los 22. Le gusta más que levantarse una chica en la calle, asegura. “En la calle también te encontrás cada loca. Acá ves un par de fotos y ya está. Yo nunca leo las descripciones. A todas les gusta lo mismo: ir al cine, caminar, escuchar música, viajar. A veces chusmeo qué música escuchan, pero no porque eso cambie algo la cosa. Si la mina está buena ya está. Con eso basta”. Tinder y Happn son las dos apps con mayor cantidad de denuncias por acoso en todo el globo. El sistema es básicamente el mismo. Una vez instalada la app, los usuarios deben crear un perfil con sus fotos, sus gustos, elaborar una descripción y a la caza. El mecanismo es sencillo. La app mostrará a las personas que se encuentren cerca, dentro del rango que el usuario elija. Joaquín abre la aplicación para mostrarme “las minas que hay. Te encontrás de todo, pero la mayoría miente con algo. Si no es con la edad es con el nombre, con lo que dice que estudia, la zona en la que vive. Y casi todas mienten con las fotos. Si tiene una sola foto es porque es fea. Si tiene varias podés ver mejor. En la primera están todas buenas pero yo vi algunas que las conozco de la calle y no son como se ven acá. Ojo”.

Captura-de-pantalla-2015-06-21-a-las-21.23.11.pngCesira tiene 42 años y por su trabajo viaja “más de lo que quisiera”. Es profesional, está casada y no tiene hijos. Usa Happn sin mostrarse. En su foto de perfil hay un animal doméstico con los ojos tan grandes que genera cierta ternura. En la descripción es clara. “Casada, profesional, de paso. Solo sexo”. No hay nada más. “Y sí, claro que funciona” dice mientras revisa un saludo que acaba de recibir ni bien nos sentamos. “A mí me distrae. Estoy casada y soy feliz. No me pasa eso que dicen muchas mujeres de que porque son infelices en sus matrimonios tienen amantes. Yo estoy enamoradísima de mi marido. En Happn ni busco ni doy amor. El sexo va por otro lado. Me excita que sea prohibido, no volver a verlo, qué se yo. Es una mezcla de todo”. Happn además de encontrar personas cercanas, brinca características muy particulares, como marcar la zona donde te cruzaste con la persona que te interesa, o describir la cantidad de veces que se han cruzado. Para que funcione tenés que darle un corazón a la persona que te gusta y esperar a que ella haga lo mismo al verte. Si coinciden, igual que en Tinder, podrán conversar.

grindr-nuevo-02.jpgJulián tiene 29 años. Usa Grindr porque le gusta el sexo directo. Instaló Happn y Tinder alguna vez pero no eran lo que esperaba. “En Grindr es palo y a la bolsa. No tenés que esperar a que el otro te mire para hablarle. Ves la fotito y si te gusta le hablás. Que te responda es otro tema”, dice y se ríe. Julián se muestra en la app como es. Está en cuero frente a un espejo y mirando hacia la cámara. Lo curioso es el nick. Julián no puso su nombre como lo hicieron Joaquín y Cesira. “El nick lo cambio todo el tiempo pero siempre sugiere lo mismo: que busco sexo sin protección”. Hace una pausa esperando a que yo agregue algo pero lejos de mostrarme sorprendido, lo sigo escuchando. “Algún día me voy a agarrar algo. Tarde o temprano me va a pasar. Prefiero vivirlo como me gusta y no usando un forro que es algo que usé pero que no siento nada. Yo no busco novio ni amigos en Grindr, eso lo tengo claro. Busco garche. Soy solo, tengo lugar. Acá pasan un promedio de uno o dos tipos por semana. Tampoco soy un puto reventado”.

Julián dice que hay términos que todos deben conocer para que nadie se lleve sorpresas. Hicimos juntos una especie de glosario con “terminología gay indispensable para todos los putos”.

A pelo: Sexo sin protección.
Embichar: Persona que quiere transmitir o recibir una enfermedad sexual o venérea.
Vicio y morbo: Drogas y sexo sin protección.

unnamed“Todos los putos cojemos a pelo. Por lo menos alguna vez. Pero no todos quieren embichar ni todos dejan embicharse. Aunque hay muchos que lo piden directamente en sus nick o en las descripciones. Si ves que dice BB es bareback, otra forma de pedir sexo “a pelo”. Y si dice POZ es “Hiv positivo”. Este, por ejemplo, que dice POZME busca que lo embichen. Por lo general los que se dejan embichar son putos viejos, maricas muy reventadas ya que eso no es nada al lado de lo que hicieron. Mi amiga Marcos les dice Bebitos de oro a los de 18 o 19 años que buscan bichitos. Esos son como los más cotizados. Todos los putos les quieren dar. Los filman y siempre alguien te manda un video porque se comparte enseguida”.

Luciano tiene 27. Es gay, eso lo sabe y es lo primero que me dice. Tiene novia y los encuentros son una forma de escape. Usa Grindr desde hace varios años. No recuerda cuántos, pero muchos. No coje a pelo y no le van ni el bareback ni los bichitos. Tampoco le gustan los afeminados auqnue ni tiene nada contra ellos pero a él no le van. “Yo lugar no tengo, lo pongo claro en mi perfil, pero siempre me lo preguntan igual. A veces me pinta o mi novia está lejos y si estoy con otro flaco no es el mismo tipo de engaño. Ya sé que me vas a decir que sí o peor. Pero para mí, sabiendo eso que me dirías, en mi cabeza, digamos, es distinto y ya con eso me alcanza. Nunca la engañé con otra mina. Y mirá que tuve oportunidades. Pero siempre me quedé en el molde. Con pibes es diferente. Instalo la app cuando quiero sexo y después de verme con alguien la borro. Cuando tengo ganas de nuevo la vuelvo a instalar. Capaz pasan dos o tres meses sin que me acuerde de usarla. Sin que me den ganas, poné. Queda mejor”. Luciano desconoce palabras que le menciono de la conversación con Joaquín. Dice que nunca las escuchó ni las vio en Grindr, y le creo. “No estoy loco y me quiero mucho a mí mismo como para hacer algo así.

Cesira me advierte también de los peligros de la app. “Nunca sabés con qué loco te podés encontrar. Pensá que si ponés tus datos reales cualquiera puede saber tu nombre, ver tu cara, dónde trabajás, dónde estudiás, no sé, todo, moviendo solamente un dedito. Yo la uso desde el anonimato y mal no me va”.

Los peligros son reales. Las apps, esos pequeños íconos en cualquier celular, pueden contener muchas alegrías, posibilidades, encuentros de lo más calientes, y también lamentos, como lo señala Joaquín.

“Me agarré la cabeza alguna vez, no te voy a mentir. Conocí flacas muy locas, pero las bloqueás y ya está. Además podés denunciarlas si te amenazan o te acosan y los mismo tipos de la app leen las charlas. Pero locas hay, como en todos lados”.

El uso de aplicaciones para encuentros va en aumento. Ya sea porque las personas se sienten solas o porque les genere curiosidad, morbo o placer, la elección de parejas a través del celular es algo instalado en la sociedad. Tanto como elegir un libro, un sandwich o la música que queremos reproducir. Renegar de eso será inútil. Aprender a utilizar con cuidado ese aparatito que llevamos casi todo el día en el bolsillo, parece la mejor opción para no tener dolores de cabeza. No todo es claro, no todo es color de rosa. Dependerá de nosotros hacer un buen uso y encontrar lo que hemos ido a buscar.

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2018 Año del Perro de Tierra

 por Sergio Oms

El Perro es uno de los signos más sociables e idealistas del Zoo Chino. Se caracteriza por poseer un fuerte sentido de justicia y protección. Para los chinos el Perro representa seguridad y lealtad, dos cualidades que este año estarán en alza. El 2018 será sin dudas un año con muchas oportunidades, pero a la vez signado por las cuestiones sociales. La presencia de Perro y su sentido de equidad serán los factores que generen tensión, levantamientos sociales y en donde aparecerán nuevas voces y actores sociales que introducirán medidas poco convencionales pero efectivas.

En términos personales el Perro nos volverá más reflexivos y empáticos para con los otros. Nos sentiremos más solidarios y propulsados a materializar nuestros sueños. Un año con mucho para ganar, pero sobretodo para transformarnos en una versión mejorada de nosotros mismos.

Rata

Según el folclore chino “Las desdichas no vendrán solas” en el año del Perro. Pese a eso será un tiempo muy beneficioso para la Rata. La Energía Agua que aporta la Rama Terrestre de este signo le permitirá fortalecer las relaciones interpersonales y durante este tiempo será la gran mensajera del Zoo. Mucha información pasará a través de ustedes, pero deberá actuar con cautela ya que puede terminar en el medio varios líos si intenta sacar ventajas de la situación. Será un tiempo favorable para aquellos que consideren iniciar su vida en otros lugares, comenzar con nuevos emprendimientos personales o cambiar de trabajo; esto no sólo será conveniente en términos económicos, sino que es muy posible que ocurran ventajas adicionales . Se sentirán más alegres y confiadas ya que el Perro le propondrá explorar nuevos horizontes y refundar vínculos emocionales.

Les dejo estás palabras de Julio Verne (Rata de Tierra) para que los ilumine el 2018

Cuantas cosas han sido negadas un día, solo para convertirse en realidades el siguiente”.

happy HOLIDAYS! and best wishes!.jpgBuey

El año del Perro impactará de manera sistémica en la vida del Buey que se mantendrá en conflicto indirecto durante todo este transito. A pesar de que la salud será un tema en la agenda del Buey, este será un tiempo muy provechoso para concretar proyectos laborales si aprende a trabajar sin intentar imponer su voluntad y tozudez. La Energía Tierra de ambos signos estarán en movimiento y el Perro le propone al Buey la mesura. Es posible que durante este año la balanza se incline negativamente si el Buey se decide a navegar contra la corriente y se obstina en conservar el poder o ir contra los cambios propuestos. Se les aconseja a estos nativos asociarse con el Caballo y el Tigre si quiere cumplir sus objetivos en el año del Perro.

Les dejo estas palabras de Heinz Christian Andersen nacido en el año del Buey:

“Simplemente vivir no es suficiente, dijo la mariposa. Uno debe tener sol, libertad y una pequeña flor”.

Tigre

El año del Perro es un tiempo muy esperado por el Tigre ya que durante este periodo ocurrirán cosas realmente afortunadas. La combinación energética de ambos signos es muy positiva y durante el año del Perro el Tigre se sentirá muy estimulado por el entorno competitivo y las grandes oportunidades que estarán al alcance de su mano. Una época de mucho crecimiento económico acompañado por el éxito para aquellos Tigres le pongan garra a sus proyectos. Los más beneficiados serán los Tigres de Madera ya que la combinación energética del Pilar del Año le permitirá dominar al Elemento Tierra y obtener grandes réditos; pero en líneas generales será un muy buen año para todos los felinos. Una única advertencia reza sobre este tránsito que les recomiendo mantener presente: la emoción de la caza no debe nublar tu juicio.

Disfruten de este tiempo que se avecina. Les dejo unas palabras de Groucho Marx, Tigre de Metal, para que los acompañe en el 2018.

El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido”.

Conejo

El año del Perro será positivo para el Conejo que ha quedado con los nervios bastantes alterados por el Gallo. La profunda relación emocional que ocurre entre el Perro y el Conejo favorecerá a este último. Será este un tiempo fundacional, en donde el Conejo podrá decretar nuevos inicios en todos los aspectos de su vida. Renacer significa también Sanar y durante este transito muchas heridas del pasado sanarán. Un gran año en términos emocionales. En cuanto lo material el año no traerá muchas ganancias por lo que deberá ser mesurado con sus cuentas. Es posible que en el plano laboral ocurran algunas disonancias y puede que los enfrentamientos con colegas o compañeros se conviertan en un obstáculo para alcanzar nuestras metas.

Les dejo una cita de Orson Welles, Conejo de Madera, para que los ilumine en el 2018.

“Estamos solos, vivimos solos y morimos solos. Solo a través del amor y la amistad podemos hacernos la ilusión, por un momento, de que no estamos solos”.

Dragón

Queridos Dragones, el Año del Perro será para ustedes un tiempo de mucho conflicto, sobretodo a nivel emocional. La Energía del Perro está en tensión directa con la del Dragón, quien durante todo este tránsito estará penalizado por el Tai Sui. No es un tiempo favorable ya que ocurrirán problemas inesperados por doquier y puede que muchos de sus planes terminen agotándolo con resultados poco favorables. Este tampoco es un momento en el que resulte conveniente enfrentar a sus enemigos ya que eso puede acarrear una pérdida de posición. Sin embargo no todo resultará tan malo. La presencia del Perro provocará en el Dragón un golpe de humanidad y eso será muy positivo ya que será el germen para crear nuevos lazos. Un tiempo en que las pasiones los dominará y la coraza de escamas caerá. Será muy importante, quizás vital, que a pesar de las circunstancias no se dejen abatir y liberen el “Aliento del Dragón” ya que las palabras que salgan de su boca pueden ser la morada de sus desgracias. Tiempo de expandir las alas, iniciar nuevas vida, mudarse, pero sobretodo para perdonarse.

Les dejo estas palabras de Salvador Dalí (Dragón de Madera) para que los acompañe el 2018

“La inteligencia sin ambición es un pájaro sin alas”.

Serpiente

El Año del Perro le presenta nuevas oportunidades a la Serpiente que atravesarán por un momento de expansión durante el reinado del can. Muchos de los proyectos que se iniciaron durante el Año del Gallo le exigen ahora máxima dedicación para recoger los mejores frutos. Es muy importante que tengan en cuenta que aquellos trabajos, proyectos o emprendimientos en curso se finalicen durante este tránsito. Cualquier cosa que quede sin finalizar continuará así.

La Serpiente durante esta etapa deberá prestarle atención a su salud (sobretodo con su sistema urinario) y a su seguridad personal, ya que puede sufrir pérdidas materiales. Pese a esto les espera un gran año por delante.

Les dejo estas palabras de Edgar Allan Poe (Serpiente de Tierra) para que los acompañe el 2018

“El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella”.

Caballo

Sin lugar a dudas el Año del Perro tendrá un impacto muy positivo en la vida del Caballo. Este será un tiempo en que las combinaciones energéticas entre ambos signos se tornan favorables y el entorno del Caballo se vuelve extremadamente productivo. Será un muy buen año lleno de oportunidades, méritos académicos, y en donde el Caballo podrá obtener el trabajo que deseaba. Durante esta etapa la presencia del Perro eleva la autoestima del Caballo y su voz será escuchada por personas importantes que lo tendrán en cuenta para futuros proyectos. El 2018 traerá cambios que perdurarán mucho tiempo en la vida del Caballo. Dicen que todo final es un comienzo, quizás este sea también un Despertar.

Les dejo esta cita de Alexander Solzhenitsyn (Caballo de Tierra) para que los ilumine en el 2018

“No todo asume un nombre. Algunas cosas van más allá de las palabras”.

Cabra

El Año del Perro abrirá nuevos horizontes en la vida de la Cabra. Será un año difícil, pero no por eso malo en términos generales. Este un tiempo en el que la Energía del Perro provocará cambios en la percepción emocional de la Cabra y es posible que afloren inseguridades y atraviesen por diferentes facetas que las obligará a aislarse en su hogar. Es importante que las Cabras tengan en claro que mucho de las motivaciones que les generan este estado son transitorias; por lo cual

generar pensamientos negativos puede provocarles un costo elevado. Si las amistades y afectos se muestran distantes en vez de pensar en que algo ocurrió retome los vínculos y recuérdeles lo mucho que extraña su presencia. La esencia del 2018 está ahí y es allí donde la Cabra encontrará los mayores réditos. Una época para apelar a la diplomacia y descubrirse nuevamente.

Les comparto estas palabras de Miguel de Cervantes (Cabra de Fuego) para que los acompañe el 2018.

“Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama”.

Mono

El Año del Perro traerá alegrías y muchas oportunidades a la vida del Mono. Será un año excelente en términos generales en donde el Mono encontrará el reconocimiento que estaba esperando, pero sobretodo una época en la que no falten aventuras. La combinación energética del Perro y el Mono hacen de este dúo chiflado un tiempo más que estimulante. Sin embargo durante este transito el Mono deberá no confiar puramente en la suerte ya que la fortuna cambiará constantemente alterando todos sus planes. Estos cambios también ocurrirán a nivel emocional y producirá cambios en su orden de afectos y prioridades. Es posible que la consecuencia final de estos cambios le termine revelando a través de la desilusión en qué y como se equivocó.

Les comparto estas palabras de Charles Dickens (Mono de Agua) para que los acompañe el 2018

El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico”.

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 Gallo

Después de atravesar por su propio año el Gallo deberá emprender el regreso astral en el Año del Perro. Será un año agridulce en el que el Gallo no deberá dejarse abatir. Si bien es sabido que la relación entre el Gallo y el Perro suele ser pobre, la energía del Perro de Tierra (el más conservador del ciclo) acompañará positivamente el recorrido del Gallo. En términos económicos los proyectos ocurrirán con mayor facilidad que en otras ocasiones, se prevén viajes y encuentros con los afectos. Todo eso traerá alegría al Gallo, pero en el reverso de la moneda, la Energía del Perro afecta el corazón del Gallo y es posible que ocurran desdichas y afloren preocupaciones. Sin embargo la experiencia de estas situaciones aportarán matices que se transformarán en sabiduría y podrá recuperarse de estos reveses con grandes éxitos.

Les comparto esta cita de Sidonie Colette para que los ilumine en el 2018

“Cuando se es amado, no se duda nada. Cuando se ama se duda de todo”.

Perro

Atravesar el ben ming nián (el año propio) supone una gran experiencia, muchas veces difícil y dolorosa. Sin embargo, el Perro espera con ansias su propio año ya que sabe que comenzará un nuevo ciclo. Desde hace un tiempo, pero sobretodo los últimos dos años, el Perro se viene preparando para renacer con la fuerza de la primavera. Será un año muy intenso, en donde el Perro podrá expresar con gran capacidad sus puntos de vista e impresionar a aquellos cuyas opiniones importan. Una época dorada que se inicia, en donde escasean los problemas de salud y en el que podrá recuperar la confianza perdida. No será igual de bueno en términos económicos y quizás eso sea lo mejor para este signo que siempre prioriza lo humano a lo material. Año de grandes gratificaciones en el que Perro recibirá no sólo el reconocimiento, sino también la llegada de nuevos seres a la familia cósmica. Que el Tao les sea favorable y a ladrar por las injusticias.

Les dejo estas palabras de Garcia Lorca para que los acompañe el 2018

El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida”.

Cerdo

El Año del Perro no será demasiado benévolo con el buen Cerdo, pero servirá de base para planificar sus proyectos con una visión más realista y menos soñadora. Este es un tiempo frustrante para el Cerdo, el cual se sentirá muy decepcionado si espera demasiado de los demás o que las condiciones sean favorables. El Perro tenderá a enfrentar al Cerdo con la realidad que lo rodea y eso traerá dificultades ya que muchos de estos problemas son el resultado de descuidos o errores de juicio pasados. La presencia del Perro en este sentido puede generar mucho desorden en el chiquero por lo que el Cerdo deberá aprender a aceptar las críticas de un modo constructivo si quiere comenzar su año con el pie derecho. Tiempos difíciles pero no tan malos si es capaz de dejar de lado los rencores y asumir la parte que le corresponde.

Les comparto una cita de Ernest Hemingway (Cerdo de Tierra) para que los acompañe el 2018

“Ahora no es el momento de penar en lo que no tienes. Piensa en lo que puedes hacer con lo que hay”.

Grandes putas made in Hollywood – primera parte

por Emiliano Román 

“Me llaman calle, me llaman calle,
calle sufrida, calle perdida de tanto amar”.
Manu Chao

La palabra puta es, tal vez, el insulto más popular de la lengua castellana. Primeramente fue un intento degradatorio y de estigmatización hacia la mujeres que se dedicaban al oficio de la prostitución. Luego se fue generalizando y se refiere a cualquier mujer que esboce gestos de libertad sexual y estética frente a los mandatos patriarcales. Intentar abolirla o censurarla del lenguaje le daría más consistencia a la hora de querer agraviarlas. Por eso, es necesario un camino deconstructivo que más que injuriante debe ser empoderante, que implique una resignificación desde el punto de vista teórico, político y estético. Puta ya no es una vergüenza sino un signo de libertad. Esta reinvención no debe perder de vista a las trabajadoras sexuales, quienes son las que viven el estigma y la marginación cotidianamente.

Las putas existen desde que el mundo es mundo y desde que el cine es cine. Se suele llamar a la prostitución como “el oficio más antiguo del mundo”, más allá del mito, hay versiones que ya en la antigua Mesopotamia las mujeres eran obligadas a prostituirse como signo de hospitalidad ante visitantes extranjeros.

El tema en el cine fue representado desde sus comienzos mudos, ya en 1913 Traffic in Souls (George Loane Tucker), abordaba la cuestión de la trata, pero esos seres marginados y atractivos siguieron siendo el objeto de fascinación de los realizadores hasta el día de hoy, con las esclavas sexuales futuristas en la distópica Blad Runner 2049 (Dennis Villanueve, 2017).

El presente escrito es un recorrido cronológico por aquellas putas que han trascendido la pantalla y dejaron marcas en el inconsciente colectivo. Hollywood es la meca del cine, la industria del entretenimiento por excelencia. Refleja realidades pero que también las genera, es un dispositivo para construir subjetividades, desde valores morales y prejuicios estéticos. Tal es así que desde 1934 hasta 1968 rigió el absurdo código Hays, un manifiesto que tenía reglas restrictivas sobre lo que se podía ver o no en las pantallas. Un intento moralizante de conservar el carácter sagrado del matrimonio y la familia y evitar escenas sexuales que despierten algún tipo de emoción en los espectadores. Las putas fueron las primeras en caer en la censura, por eso los directores se las ingeniaban para mostrarlas desde detalles muy sutiles o leerlas entre líneas.

Más adelante con la caída de este código y el nacimiento del cine independiente, podemos ver que las producciones norteamericanas comenzaron a contar historias más jugadas, menos edulcoradas y con más presencia en la profundidad psíquica de los personajes.

El recorrido lo iniciaremos desde el nacimiento del cine sonoro hasta la actualidad, y tendremos las más diversas putas, desde las putas de buen corazón, hasta las putas frías y calculadoras, desde las que ejercen la prostitución por extrema necesidad o desesperación hasta las que lo hacen por decisión personal o alguna causa determinada. Es un recorte, una selección, sería imposible abarcar en un formato como este a todas esas mujerzuelas que nos han fascinado desde la pantalla grande.

El término PUTA se fue generalizando y se refiere a cualquier mujer que esboce gestos de libertad sexual y estética frente a los mandatos patriarcales

Marlene Dietrich en “Fatalidad” (Josef von Sternberg, 1931)

Marlene Dietrich - Fatalidad.jpgPara 1930, el gran ícono alemán Marlene Dietrich, desembarca en Hollywood de la mano del realizador Josef von Sternberg, con el cual, debido a su aspecto de femme fatal, ya había interpretado a varias putas. Ahora, la erótica blonda andrógina, uno de los primeros seres queer que habitaron el mundo del espectáculo, encarna a Marie, una viuda de un oficial caído en la I Guerra Mundial, que debe ejercer la prostitución para sobrevivir. Por su belleza e inteligencia es contratada como agente por el servicio secreto austríaco para seducir a posibles traidores. Son varios los que muerden el anzuelo de esta puta tentadora, hasta que se encuentra con un coronel ruso del cual se termina enamorando y lo deja escapar. Un mirada machista, que pone a cuestionar la supuesta lealtad de la mujer. Por más fría y calculadora que se muestre, a la larga su condición femenina la hará debilitar y traicionará la causa. Por eso la terminan ejecutando, porque puta muerta, puta redimida.

Joan Crawford en “Bajo la Lluvia” (Lewis Milestone, 1932)

Joan Crawford - Bajo la lluvia.jpgPara comienzos de los años treinta, Joan Crawford era una de las chicas del momento. Aquí interpreta a Sadie, una prostituta que convive en una posada con un grupo de personas que están varadas temporalmente en una isla. Entre quienes se encuentra un predicador con influencias políticas, que se obsesiona con ella obligándola a redimirse, a costa de cualquier sacrificio. Sally es adorable, divertida y arrabalera, baila y se pavonea con los marineros del lugar, pero el encuentro con el pastor fundamentalista le inyecta una sobredosis de culpa y represión que la deja en estado catatónico. La película en su momento fue subversiva al denunciar la hipocresía, opresión y manipulación del patriarcado religioso. El costo fue caro, la sociedad no estaba preparada para tal cuestionamiento, la sintió ofensiva hacia las buenas costumbres y fue censurada, aunque con el tiempo se la consideró de culto y uno de los mejores trabajos de la Crawford en su notable carrera.

Greta Garbo en “La dama de las camelias” (George Cuckor, 1936)

greta garbo la dama de las camelias.jpgSi existió en el cine una estrella mítica, fue Greta Garbo, con un aspecto gélido y un halo misterioso, la actriz sueca siempre se mostró inabarcable. Ha interpretado numerosos papeles, pero sin dudas el de puta fina le calzaba como anillo al dedo. Como lo es en la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Alejandro Dumas. Allí es Marguerite, la bella cortesana del París en 1847. Como buena puta de lujo, frecuentaba las fiestas de la alta sociedad. Padecía de agobios económicos debido a su alto nivel de vida, aunque nunca faltaba un aristócrata dispuesto a pagarles sus caprichos. La historia es un desgarrador melodrama romántico, donde ella enferma de tuberculosis y debe renunciar al amor de un hombre más joven en pos del pedido del padre de este, nuevamente el patriarcado aparece como sancionador del “pecado” femenino. La redención aquí viene de la mano del sacrificio y la muerte. Tuberculosa y agonizante, la Garbo jamás pierde belleza y glamour, hasta ofrece uno de las escenas finales más emblemáticas de la historia del cine: muere en brazos de su amado.

Claire Trevor en “La diligencia” (John Ford, 1939)

Claire Trevor - la diligencia.jpgIcónico film western que refleja la hipocresía y doble moral de la sociedad americana. Dallas es una prostituta que ha sido expulsada del pueblo por parte de unas damas indignadas con su vergonzosa vida mundana. El viaje es largo y peligroso en una diligencia que debe compartir con otros personajes bastantes distintos. Ella es estigmatizada por el resto de los pasajeros pero no deja de ser gentil y amable. El único que la acepta e integra es un forajido. Logra redimirse cuando ayuda a la pasajera embrazada, se hace cargo del parto y cuida de la recién nacida. En las expresiones de su rostro se refleja el instinto maternal, este rasgo la exculpa, como si la maternidad sería el don absoluto de una mujer que perdonaría todos sus pecados. A partir de ahí, el fugitivo le pide casamiento y le ofrece huir juntos. Él no la juzga, no le importa su pasado, solo ve en ella un buen corazón y belleza. Ambos encuentran en el otro el trayecto para una vida feliz y la redención de sus pasados.

Vivien Leigh en “El puente de Waterloo” (Mervyn LeRoy, 1940)

Vivien Leigh - El puente de Waterloo.jpgVivien Leigh, una de las actrices más bellas y talentosas que nos ha dado el cine, también hizo de puta. Debiendo sortear la cerrada censura del código Hays, esta película es un oscuro melodrama con la guerra como telón de fondo. En un inmenso flashback, Myra es una virginal bailarina que se enamora de un capitán que va a la guerra, lo da por muerto y sin posibilidades laborales, la desesperación la lleva a prostituirse. El principal conflicto interno aparece cuando él regresa vivo, le ofrece casamiento y le presenta a su burguesa familia, quienes la tratan muy bien y reconocen que tenían prejuicios porque ella era bailarina. El remordimiento de Myra neutraliza su deseo y decide marcharse con un dolor existencial tan garrafal que la lleva a suicidarse. Dos cuestiones: por un lado pareciera que el único camino de salvación para una mujer sería el amor romántico y por el otro, la culpa y el sacrificio como destino ineludible a la redención.

Ingrid Bergman en “Notorious” (Alfred Hitchcock, 1946)

Ingrid Bergman  - Notorious.jpgLa puta no necesariamente revolea la cartera en la calle, o es una chica de burdel, o tampoco recibe dinero por parte de su cliente. Se lo puede ser por una causa y sí el motivo es la patria se estaría libre de culpa. La otra gran estrella sueca, Ingrid Bergman interpreta a Alicia, a quien se le propone ser espía de una célula nazi en Brasil y para ello debe enamorar, acostarse y hasta contraer matrimonio con uno de sus líderes y así sacar la mayor información posible. Al igual que la Dietrich se enamora de un caballero, pero esta vez es de un agente americano que es parte del mismo bando, quién sería el salvador que la rescataría del enemigo. Parece que la doble moral del patriarcado dice que ser puta por una causa nacional no solo no es condenable, sino que también sería heroico.

Jane Russell en “La rebeldía de la Sra. Stover” (Raoul Walsh, 1956)

Jane Russell - La rebeldia Sra Stover.jpgRaoul Walsh aborda el tema desde un lugar distinto con la influencia de un feminismo velado, tal vez sin proponérselo. El símbolo sexual Jane Russell personifica a Mamie, una joven que se va a Honolulu, en plena II Guerra Mundial, para trabajar de puta y hacerse unos cuantos dólares, con el fin de ayudar a su familia que siempre sufrió la discriminación de la sociedad americana. Ella no tiene ningún tipo de planteos morales, solo quiere ese objetivo. En el trayecto se enamora de Jim, un escritor militar a quien sí le hace ruido la forma de ganarse la vida de su amada. En medio del bombardeo del Pearl Harbor, él debe ir a combatir y le pide que deje el cabaret para ser exclusivamente suya. Ella lo promete pero le salen nuevas oportunidades de puta, las cuales no rechaza. Lo que provocó que más tarde que Jim la abandone, Mamie llora un poco, pero no cedió al amor romántico, ni necesito redimirse. Una vez cumplida su meta, vuelve empoderada a visitar a sus padres.

Marilyn Monroe en “Bus Stop” (Joshua Logan, 1956)

Marilyn Monroe -bus stop.jpgEl ícono sexual de todos los tiempos, Marilyn Monroe, protagoniza esta ligera comedia romántica donde es hasta gracioso como la película da cientos de vueltas para evitar decir que es una puta, aunque la presente como tal. Cherie es una ingenua campesina, cuyo sueño es llegar a Hollywood, trabaja como cabaretera en un club nocturno de mala muerte, el cual se llena de vaqueros. Una noche llega un joven inexperto e impulsivo que ni bien la ve le propone casamiento sin importar la respuesta de ella. El niega la mala reputación de Cherie, hasta termina secuestrándola. Maquillada de amor romántico, la historia devela un machismo recalcitrante. Bajo el aspecto de torpeza simpática, el sujeto es un acosador que la zamarrea y la humilla constantemente, él debe tener el objeto sexual que se le antoje. Ella finalmente cede porque al parecer nunca nadie la había tratado tan bien, a pesar de ser medio violento. Vuelve al campo con él y renuncia a sus sueños en pos del amor. El supuesto final feliz, incluye la redención a cualquier costo.

Susan Hayward en “La que no quería morir” (Robert Wise, 1958)

Susan Hayward - La que no quería morir.jpgAhora si a alguien se le acusa de asesinato y encima tiene un pasado de dudosa reputación, lo más probable es que su destino sea la pena capital. Esta película reconstruye el famoso caso de Barbara Graham, una mujer que es sentenciada a la cámara de gas por haber asesinado a una anciana. Susan Hayward encarna a esta prostituta “asesina” que se paseaba por bares y fiestas hasta que la detienen por el supuesto homicidio. El film infiere la inocencia de Graham y resulta un alegato cuestionador a la pena de muerte. Hayward con esta notable actuación se gana el Oscar a la mejor actriz, porque parece que a Hollywood le encanta premiar a actrices que hacen de putas y sobre todo si se redimen con la muerte.

Elizabeth Taylor en “Una mujer marcada” (Daniel Mann, 1960)

Elizabteh Taylor - Una mujer marcada.jpgOtra puta muerta premiada con el Oscar, es nada más y nada menos que uno de los grandes mitos de Hollywood: Elizabeth Taylor. Gloria es una puta bastante alcohólica y con rumbo perdido, que frecuenta señores adinerados. Se enamora de Weston, un cliente casado con buen pasar y está punto de dejar todo en pos del amor salvador, inclusive su tratamiento psicológico. Con un pasado traumático, donde fue abusada de niña por un padrastro pero que confiesa que a ella le gustaba, desiste de entregar su vida a Weston y huye. En la fuga, se estrella con el auto y muere. Como se resistió a redimirse, gracias a un varón que la rescate, termina trágicamente. De alguna manera había que salvarla de su vida “inmoral”.

Audrey Hepburn en Desayuno en Tiffany (Blake Edwards, 1961)

Audrey Hepburn - Desayuno en Tiffany.jpgUn ángel también puede ser puta, si hay dudas solo basta con ver a Audrey en este film. Holly es una desenfadada chica buscavidas que utiliza sus encantos para acompañar a señores adinerados. Su meta es casarse con un millonario. Paul, un escritor vecino se fascina con ella y ocupa durante casi todo el relato un rol pasivo frente al avasallamiento de la joven. Es ella la que maneja los hilos del deseo masculino. La cinta es una adaptación libre de la novela de Truman Capote, y Hollywood no pierde la oportunidad para darle una vuelta y un punto de vista patriarcal. En la obra literaria, no hay vínculo amoroso, sino de amistad (él claramente homosexual). Para despejar dudas, el film lo heterosexualiza, enamorándose de ella y también viviendo de una mujer mayor, es decir, que ambos utilizan la prostitución como medio de vida. En el libro Holly no renuncia a su alocada vida, mientras que en la película, Paul puede tomar, sobre el final, un papel activo y le pide a ella que le pertenezca, como signo de amor y clave de la felicidad. Holly termina cediendo, en un final feliz hétero patriarcal.

Shirley McLaine en “Irma la dulce” (Billi Wilder, 1963)

Shirley Mc Laine - Irma la dulce.jpg

Volvemos al endulcorado cuento de hadas, aunque por momentos es menos naif de lo que aparenta. Irma, representada en el cuerpo de una genial Shirley McLaine, es una bella y descocada puta de las calles, siempre con su perrita a cuesta y vestida de verde manzana, debe lidiar con su opresor proxeneta, hasta que conoce a un policía, con quien entabla de a poco una relación amorosa y lo nombra su chulo. Lo interesante, en la primera parte, es la posición subjetiva de Irma, su trabajo es una elección personal, lo considera su carrera y critica a su madre (también puta), por haber dejado todo detrás de un varón, también advierte que 8 de cada 9 clientes la quieren rescatar, como si hubiese una buena y una mala vida. Como toda comedia romántica, la trama va dando varios giros, desencadenando en la boda con el policía y lo que al principio fue subversivo, termina siendo moralizador.

Jane Fonda en “Klute” (Alan J. Pakula, 1971)

Jane Fonda - Klute.jpgUn thriller paranoico que por la honestidad y lucidez con que aborda la cuestión de la prostitución, rompe con todos los convencionalismos con los que se había tratado el tema hasta el momento. Jane Fonda se adueña de la historia en su papel de Bree, logrando uno de los retratos más sensibles y deconstructivos de ser una puta. Mientras hace castings para modelo y actriz se gana la vida como trabajadora sexual, que no le va nada mal. Son magníficas las escenas de sus sesiones psicoanalíticas, donde la analista apuesta a su subjetividad nada moralizante y la interviene desde la pregunta sobre cuál es la diferencia entre ser prostituta, modelo y actriz. En el medio una serie de asesinatos de putas, hace que se relacione con el detective que tiene a su cargo resolver el caso. Se enamoran, pero no desde el lugar del amor romántico, sino desde el deseo. Ella tiene claro que son muy distintos y que no funciona en el modelo de pareja hegemónico. Cuando termina le dice a su analista que se muda con él a otra ciudad, pero no sabe por cuánto tiempo, tal vez la semana que viene esté de vuelta. El descomunal trabajo de Fonda, le valió su primer Oscar.

Liza Minelli en Cabaret (Bob Fosse, 1972)

Liza Minelli - Cabaret.jpgSe estrena en los cines la adaptación del musical Cabaret. Sally es una chica alegre y talentosa que trabaja de puta en un club nocturno de Berlín en los albores del nazismo. Llega un joven inglés, que primeramente establece una amistad con Sally y luego se enamoran. Ella queda embarazada pero no se sabe quién es el padre. El está dispuesto en aceptar la paternidad y llevarla a Londres en pos de una vida familiar. Cuando todo va encaminado hacía la redención de su “mundana” vida, Sally decide abortar y no resignar sus sueños de ser actriz. Una película tan aclamada como valiente, aborda temas como la prostitución, el aborto, la bisexualidad, la poligamia y el nazismo desde un punto de vista subversivo. Liza Minelli está tan brillante que se lleva un Oscar.

Jodie Foster en Taxi Driver (Martín Scorsese,1976)

Jodie Foster - taxi driver.jpgScorsese, nos regala una de sus primeras Obras Maestras. En la misma, una adolescente Jodie Foster, se personifica en la piel de Iris, en un papel secundario pero determinante para la trama. Acá el cine pone sobre el tapete la prostitución infantil. Iris, tenía tan solo 12 años, vivía de puta por las calles de New York, casi esclavizada por un proxeneta, en medio de matones, violencia y adicciones. La niña había escapado de su casa y estaba enamorada de su pedófilo y perverso amo. Un taxista facho y paranoico que quería limpiar la ciudad de mugres como putas, maricas y drogadictos, se la encuentra y ofrece rescatarla. Ella con una personalidad avasallante se niega, pero él decide acribillar a su chulo y a todos los gángsters que estaban detrás de esta explotación. Aquí sí podemos decir que Iris fue rescatada, aunque de manera enferma, de algo que por su edad, no tenía el psiquismo preparado para moverse en ese ambiente de tanta pulsión de muerte.

Brooke Shields en “Niña bonita” (Louis Mallle, 1978)

Brooke Shields - Niña bonitaSe vuelve a abordar el tema de la prostitución infantil. Brooke Shields es Violet, una preciosa y curiosa niña que creció junto a su madre (Susan Sarandon), en una casa de putas, comandada por una madama, en Nueva Orleans por el año 1917, donde se celebraban banquetes y tertulias dentro de un ambiente familiar. Para ella, el trabajo sexual es natural, está ansiosa por empezar a ejercerlo pero todavía es virgen. Al ser tan bella y codiciada, su virginidad es rematada ante unos caballeros que no dudan en subir la apuesta. Violet no recibió educación formal, sus aprendizajes tienen que ver con el arte de la seducción, la única manera de salir de ese burdel es con un cliente dispuesto a casarse con ellas y hacerse cargo de sus hijos. La niña se identifica en todo con su madre, una vez que esta se va a vivir en pareja con un señor, la pequeña hace lo mismo con un fotógrafo mucho mayor que ella. La historia pone de relieve como la trata y la pedofilia era algo naturalizado a principios de siglo y no había otra opción de mundo para los niños criados en estos prostíbulos.

Nancy Allen - Vestida para matar.jpgNancy Allen en “Vestida para matar” (Brian de Palma, 1980)

En este hitchcockiano y pertubador thriller, Liz es una bella puta vestida con ropa de erótica de encaje y maquillaje sugerente, quien es el objetivo de una trans, asesina en serie. Liz había sido testigo de un macabro asesinato, su prontuario de prostituta, la convertía automáticamente en sospechosa. Su oficio de puta, también lo utiliza como una causa, para ir develando el misterio en cual está envuelta. Su personaje aparece como la contrafigura de la mujer asesinada, una burguesa insatisfecha que recorre museos pero con una libido tan reprimida como pujante, Liz al contario, disfruta de la sexualidad que le ofrece ser una puta de alto nivel.

 

Barbara Hershey - La ultima tentacion de  cristo.jpgBarbara Hershey en “La última tentación de Cristo” (Martín Scorsese, 1988)

Hasta la Santa Biblia nos aportó putas inolvidables. El caso más famoso es María Magdalena, aunque hay debates si su pasado pecaminoso se debe a haber sido prostituta o adúltera. La cosa, es que fue una puta la que tuvo el privilegio de ser la primera persona de ver a Jesús resucitado. En el cine hay muchas actrices que la personificaron, que van desde Anne Brancroft hasta Monica Belucci. Pero es Barbara Hershey quien la interpreta como una verdadera ramera, en esta controvertida y censurada película. La pecadora y fiestera mujer, no dudaba en usar todos sus encantos sexuales para seducir al mesías. Al ser salvada por este de ser apedreada, decide redimirse, pero la pasión entre ellos no parece haberse apagado, tal es así que en plena crucifixión, el hijo de Dios tiene la fantasía de ser un hombre mortal, tener sexo con ella y formar una familia, claro que en ese onirismo, la ex puta es usada por Satanás para que este traicione a su padre y muere estando embarazada.

 

En la próxima edición seguiremos transitando por las calles de las putas, pero ya desde el cine contemporáneo.