Los anomales

por Alan Ojeda

Entrevista Los anomales Volumen 1: Khatarnak y Khabandar 

Los anomales es una serie de entregas sobre magia y arte. ¿Por qué? Porque en los caminos subterráneos (y otros no tanto) del país aún se mantienen tradiciones que muchos pensarían que se encuentran desaparecidas. ¿Qué ha pasado con la Golden Dawn, los Martinistas, la O.T.O y otras logias esotéricas? Resisten, porque como lo dijo Rilke: “Resistir lo es todo”. La idea de magia ha sido muy productiva en el arte. Cine, literatura, pintura, no hay espacio donde el toque de lo invisible haya aparecido para conmocionar el imaginario.

Los anomales entrevistará a exponentes de distintas ramas del esoterismo contemporáneo. El cuestionario será, de base, el mismo. ¿Por qué? Porque permitirá que los entrevistados tomen posición sobre ejes principales de la materia en discusión, que a su vez son lo suficientemente específicos y generales como para abrir las indagaciones sin obtener repeticiones.

En esta primera entrega entrevistamos a Khatarnak y Khabandar, poeta, perfórmata, alquimista y mago. Publicó Ovnipersia (tsé=tsé 2001), Umbanda Jackson (Eloísa Cartonera 2003), Boingo-Bong (tsé=tsé 2008), “Breve Diccionario de brujería portátil” en Nosotros, los brujos, AAVV, (Santiago Arcos Editor 2008), Zoor-B (Felicita Cartonera 2011) e “Informalescencias con ethos al barroco” en Poemas Completos de Néstor Perlongher (Editorial La Flauta Mágica 2012). También participó, durante el 2013, de la selección y edición de Perfórmatas “X” Alógenos, AAVV (Allox Editorial, Buenos Aires.) e” Indios del Espíritu, muestra de poetas del cono sur”, Editorial La Flauta Mágica, selección a cargo de Roberto Echavarren. Dentro de las publicaciones más recientes podemos encontrar Los documentos de la Escuela Nocturna (Hekht Libros 2015), “El Desconocido Ondulante” en Heresy, Gnosis and Speculation in Continental Philosophy of Religion: the Enigmatic Absolute. (Joshua Ramey y Matthew Harr Farris, 2015) , ZOOR (Allox Editorial & El Rayo Rosa 2016) y– ¡Santas Incubaciones! –7 no-relatos – de próxima publicación en Hekht.

Desde el 2002 hasta el presente Khatarnak y Khabandar es el co-creador recurrente de la Estación Orbital Alógena (http://www.estacionalogena.com.ar/) y de sus experimentos docentes Escuela Cuaternaria Inter-Reinos y Colegio de la Aventura Anterior, co-partícipe del colectivo LSD (Laboratorio Sintético Deleuziano), flecha de la irradiación hermeto-bruja desde entonces. Del 2012 hasta el día de hoy es responsable de la Casa Athanaton Soma y del Colegio Esmeraldino.

 

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Valentin Tomberg, en su libro sobre los arcanos mayores del tarot, dice que gracias a Cristo ya nadie debe ser iniciado por otra persona en los misterios, sino que ya todos lo estamos. Sin embargo, hay elementos que nos despiertan por primera vez esa curiosidad/sensibilidad de la magia. ¿En qué momento comenzaron a transitar este camino? ¿Cuáles fueron los primeros acercamientos a la magia?

Qué bueno que traigas a colación un libro como el de Tomberg, uno de los más dadores entre los que se han escrito sobre el Tarot. De todas formas ahí Tomberg señala varias cosas respecto a la iniciación. Sobre todo le interesa describir por qué ésta no tiene vínculo alguno con el ritual ni con la información (las dos trampas ocultistas) sino –entre otras cosas– con la visión y experiencia simultánea de lo que “está arriba y abajo” (síntesis expresada en la Tabla Esmeraldina) por obra de un entrenamiento hermético que va a dar a la experiencia directa de esa síntesis, al realizar un vehículo místico gracias al cual se la atraviesa. En ese sentido la Filosofía Hermética se orienta hacia la asunción pormenorizada de esa visio smaragdina, asunción in corpore de eso que llama “los milagros de la Cosa UN” = el En To Pan (la serpiente giróvaga). Así es como Tomberg, en tanto curtidor de la gnosis cristosófica y hermética a la vez, propone que el cristianismo joainita del famoso “en Espíritu y en Verdad” del Evangelio de Juan[1] es idéntico a la consecución personal de aquella visio smaragdina ( = circulación terrestre / celeste) por experiencia directa, si bien bajo otra enunciación o paradigma. Y ahí sí, entonces, sería la Parusía, o la segunda venida de Cristo en cada uno (en cuanto Cristo Libre o Naturaleza Perfecta), la que habilita ese segundo nacimiento o la iniciación que en Verdad pira: sin Templo, ni Ley, ni Libro, aunque bajo una gnosis experimental que procede de cierta cadena mágica (en el caso del Xristos es la melkisedekiana). Y en esto es cierto que al menos dentro de la historia consignada, nadie antes de Cristo habilitó ese salto de autopoiesis mística: los mesías previos y posteriores siempre prefirieron embolsarse a unos cuantos a través de templos y leyes.

Terminado el circunloquio tombergiano paso a mencionar que mi primer acercamiento a la magia fue por vía de desdoblamientos espontáneos a los 14 años, lo que se mal llama proyección astral dentro de la vulgata paranormal, y que en realidad en las alquimias internas de cualquier colegio del hermetismo, se caracteriza como la Vía del Fénix. O de la creación del Ibis al nivel del cuerpo mercurial. O a veces, en su aspecto más básico, se lo llama el Pequeño Arcano Natural (tal Separatio es apenas el inicio de una vía de alquimias del Cuerpo de Gloria). Pero entonces: espontáneamente me sucedía, y espontáneamente, pero con dificultad, obturé ese proceso que despuntaba, bastante atemorizado, al no haber entrenadores a la vista. Después: años para desobstruir ese don, activarlo de nuevo, y tratarlo por vías alquímicas de diversas procedencias, y bien: ya no sería ni tan fácil ni tan con-siderado. Sin saberlo había empezado por donde muchos llegan tras lustros de entrenamiento. Desventajas de nacer en un medio sin un solo bailarín a la vista. Siempre, de todas maneras, sosteniendo la exploración, pero quedé mucho más a este lado de las cosas durante los siguientes catorce años, hasta hacer contacto con la tradición que había hecho de esa experiencia un punto de partida cimentado en las alquimias más soterradas y nuclearmente herméticas: desde las praxis internas rosacruces ab initio hasta la Fratellanza Terapeutica Magica di Myriam (Fr+T+M+ di Myr), del gran Giuliano Kremmerz (Ciro Formisano, 1861 – 1930).

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¿Qué diferencias hay entre la práctica de la magia y las prácticas religiosas tradicionales?

Con el tiempo uno comprueba que muchos magos acaban siendo religiosos al adherir exclusivamente al ceremonial mágico externo, sin entrenar internamente jamás, y muchos religiosos (monjes, monjas, abadesas) acaban siendo magas y teurgas porque abandonan el ceremonial externo y se abocan por completo al entrenamiento espiritual, y adquieren así diversas modalidades de la visio samaragdina y de los cuerpos, o moradas, que esa visio viene a incandescer.

Si la religión no se asocia al Estado ( = al ceremonial estatal micro o macro) es probable que entre espontáneamente al campo de la teúrgia, de la alquimia y de la magia, porque de allí procede (la religión buscó siempre la Gran Circulación celeste / terrestre así como la Pequeña Circulación entre anatomía física y fisiología espiritual). De la Misa como Misterio sólo nos queda una metáfora inhibida y mecánica porque intervino Roma, y luego algo mucho peor: la parroquia y la catequesis parroquial. Antes de esto (y aun hoy), en las iglesias gnósticas de sesgo rosacruz, la Misa sigue siendo una obra de alquimias internas / externas en acto.

Entonces da toda la sensación de que la diferencia entre magia y religión pasa por el Estado regulando “afuera” y “adentro”: supervisión a cargo de las jerarquías sostenidas afuera de toda curtición, por una suerte de efecto asambleísta o senatorial heredado de la juridicidad de Grecia y Roma, del fariseísmo judío, de la castración calvinista, y en general de las castas sacerdotales sean monoteístas o paganas. Para esta clase de miniEstados no hace falta que haya una Nación ni un Imperio; basta con una Logia masónica, con una “Orden Iniciática” o con una “Iglesia” de tipo conciliar, con sínodos y demás pestes. En cambio se puede ver confluir la Religión del Santo Daime, por ejemplo, con la magia o con las alquimias internas (enteogenia: dios adentro), porque el Estado no la captura ni en sus estratos más íntimos (a lo mejor con razón, Néstor Perlongher señalaría que algunas formas de captura tenían lugar en el Santo Daime –no olvidemos que en sus inicios metió la cola un jesuita–).

Habría que retomar la posta de las desestratificaciones de las que son mútuamente capaces magia y religión: ambas pueden ser parte de agenciamientos similares si navegan por fuera de los intraEstados que están a su caza. Por ejemplo Henry Corbin habla de la “Religión Hermética” y no tendría que haber el menor problema alguno con eso, ya que jamás el Hermetismo se asoció al Estado. Y en ese mismo sentido admiro y estudio el rosacrucismo ab-origen, el de las Hermandades y Colegios Invisibles frente a toda la interrupción posterior, masónica y jerarquizante, que va a dar en las consabidas “Órdenes” que proceden todas de la Masonería mundial. Entonces el contraste está menos entre religión y magia que entre ambas y la infusión contrainiciática macro y microestatal. Eliminado el control del sector retentivo (sectores privados incluidos, con la aparición de la new-age), entre ambas empiezan naturalmente a olfatearse, a intercambiar flujos, como viejos afluentes que re-empalman y se hacen luces.

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¿Cómo encontrás el panorama actual del desarrollo de la órdenes a nivel local e internacional? ¿Al día de hoy hay algún nuevo personaje relevante para la producción de nuevas lecturas sobre el tema como lo fue Crowley a comienzos de siglo?

Por suerte hay cada vez menos personajes pero hay más arremangados. Si hay demasiada platea a la que uno se debe, fatalmente hay menos (lab)oratorio. Personajes como Vintras, Leadbeater, Crowley, Bertiaux, etc., tuvieron una función política tan fuerte y activa en lo “democratizador” que a la corta fue igualmente fuerte en lo territorializante y embolsador. Como resultado, si a uno le interesa la operatividad más que el ágora, debería agradecerse a tales personajes lo que facilitaron al dejar escapar cabos muy cerrados y ponerlos en circulación, pero pasar a otra cosa a la hora de operar alquímicamente (ya que proponemos que Hermetismo = alquimia operativa). Desde ya todos ellos fueron arremangados a los que leímos y leemos, pero a la vez generaron una forma de hipnosis personalista (micropapal, filiativa), mientras que una sensibilidad más “científica” y despersonalizada, de temple martinista, como la de Jean Dubuis, creó el más amplio y probado protocolo de experimentación alquímica de oratorio y laboratorio que jamás se haya establecido en impresos, abierto a todo aquél que desee enterarse, sin el menor asomo de afiliación a egrégora o a personaje alguno. Toda una sociedad de investigadores herméticos (Philosophers of Nature en países de habla inglesa y Les Philosophes de la Nature en Francia) se desprendió de su labor docente, ambas en plena actividad.

Luego, hay por lo menos otros dos operadores contemporáneos ajenos a la saga archiconocida, cuyas instrucciones pueden ser provechosamente explorables: Giuliano Kremmerz (mencionado antes) y Franz Bardon, ambos muy útiles para los entrenamientos en Hermetismo. Aquél, heredero directo de la tradición de Cagliostro (Giuseppe Balsamo, 1743 – 1795), y más directamente de Pasquale de Servis (Izar) por vía de la tradición mágico-alquímica “egipcio-copto-caldea” (a través de la Gran Orden Osiriana Egipcia). No por nada a Cagliostro se lo llamaba el Gran Copto. Fundamental para los indagadores de la creación del vehículo místico: Soma Athanaton / Cuerpo Inmortal ( = Piedra al Rojo en cuanto “Cuerpo de Luz coagulado”).

Como resultado de operadores por el estilo las Órdenes importan cada vez menos y tanto más las transmisiones cuerpo a cuerpo. Por otro lado hoy sabemos que buena parte de lo necesario para empezar (los primeros dos, tres años) puede estar sobre la mesa mañana o pasado, al menos sobre cierta mesa (que en la Casa Athanaton Soma ayudamos a establecer). Y desde ya no se trata de adherir a las metafotocopias seriales de los manuales de la Golden Dawn, OTO, SOL, BOTA y símiles, cuyas complejidades meramente “externas” (cuyas simplezas, entonces) alejan del axis de la Presencia, que es la contraseña para cualquier inicio, o iniciación, basada en el Silencio y en la puesta en la tumba. Y lo demás es literatura…

Siguiendo tu pregunta y hablando de tales operadores contemporáneos, me gustaría enfocar el resurgente esoterismo francés, en actual estado de efervescencia (desde los 90 hasta hoy, en base a ciertos eventos fundacionales), con muchos poetas-sacerdotes-alquimistas implicados, como siempre sucede en Francia desde la Edad Media (ver goliardos, ver lengua de los pájaros). En las huellas de Jean Dubuis = Jean-Luc Roime y Patrick Rivière –quien viene de más atrás, de Canseliet y Roger Caro–; por el huellal de Robert Ambelain, Roger Caro y Armand Toussaint = Robert Amadou, Rémi Boyer, Paul Sanda, Denis Labouré, Georges Courts. En la interzona de la kabbalah provenzal / languedociana: el gran Georges Lahy (Virya), mostrando una kabbalah liberada de la vulgata ocultista con su sempiterno glifo del Árbol. La desventaja de todos ellos es que todavía no han sido traducidos.

Entonces sí comparto la sensación de esta operatividad extendida, pero lo más interesante es que se da con o sin órdenes de por medio, ya que mayormente éstas se han revelado como ese ecumenismo por las formas del que parten y que suelen agudizar (“todo sea por el sistema y el egrégor”), y, así y todo, a nivel local, somos ariete de algunas “órdenes”, “iglesias”, “logias”, pero está a la vista (en la red y en nuestros encuentros), de qué clase de órdenes e iglesias se trata, y hasta qué punto esta denominación es nada más un arrastre histórico, no una descripción íntegra de lo que sucede.

¿Qué función cumplen las practicas esotéricas en el individuo en particular? ¿Qué función cumple hoy en día en la sociedad hiper-secularizada de la modernidad tardia?

En primera instancia tiene una doble función secular nada despreciable: te sustrae de la película en la que todos estamos compelidos a actuar (algo que Burroughs exigía desde sus novelas y ensayos: dejar de actuar en la película global), y por el otro te invita a ir asumiendo el fin de la historia personal. Esta doble función –obra de entrenamientos específicos, no de intenciones ni ideologías– tiene una boca de expendio que es también doble: en lo “personal” y en la sociedad hiper-secularizada que mencionás. Y bueno, con un puñado de estas sustracciones operativas será suficiente para que la película occidental de la polis (trabajo + entretenimiento), pierda a unos cuantos de sus actores y hasta partes enteras de su plot.

Luego, tras una estabilización dinámica de esas restas, se le pueden agregar las funciones de carácter teúrgico colectivo; acaso una de las más importantes sea la paulatina disolución y transfiguración (en ritual y en Separatio) de las energías egregóricas demiúrgicas en uno y en el entorno social, para contrabandear otras energías poblacionales y huestes foráneas[2]. No una utopía: una teúrgia colectiva en oratorio, con liturgias específicas que vuelan desde tradiciones muy ancestrales, más una alquimia interna que transfigura la interfaz conciencias/energías en la sangre y entonces cada uno de sus metales o planetas internos.

La variedad de logias/ordenes es grande, pero en un periodo que va desde comienzos del Siglo XX y mediados de siglo, se vivió un reflorecimiento con nuevas logias y tradiciones (la fragmentación de la Golden Dawn, el nacimiento de la O.T.O y sus desprendimientos internos como los typhonianos y draconianos, etc) ¿En qué tradición te ubicás? ¿Cuáles son las bases de esa tradición? ¿Qué la distingue del resto?

Creo que el primer gran florecimiento se dio entre fines del siglo XIX y los primeros treinta o cuarenta años del siglo XX. Comparto que hay un tercer florecimiento y diáspora intra-internet (efecto que no siempre cala en el efecto-tangible), que ya no tiene la relevancia simbólica, material e inaugural que tenían hace cien años. Y esto es un motivo de alegría (creo haber explicado por qué), ya que la hipnosis por las Órdenes, a la vuelta de página, es contrainiciación, y no en sentido guenoniano, sino por algo casi opuesto: vamos a la busca de la desjerarquización más vasta y a la vez más sutil, así como del entrenamiento más insobornable y a la vez más particularizado, aspirando a reflorecer el tipo de transmisión de los Colegios, Escuelas y Hermandades, como suele ocurrir en las sodalidades sufís o en las rosacruces de los inicios, donde los trabajos se exponen en tiempo real, sobre la mesa, con el ceremonial y las cucuardas llevadas al mínimo posible. Pero a la vez, mientras tengamos que lidiar con cierta inercia respecto a las Órdenes consabidas, sea porque aun viabilizan ciertas praxis escondidas o porque nos fascina su glam de grupo, elijo aquellas pertenecientes a la tradición alquímica de la Rosa+Cruz de procedencia franco-rusa, ítalo-griega o copto-alejandrina, sea que acaben siendo martinistas, gnósticas, osirianas en la línea de Kremmerz, o hasta incluso sufís o nestoriano-ortodoxas en la línea templaria de origen, no de marketing. Lo que las distingue de otras tradiciones es su vinculación directa y comprobable con la Alquimia. La tradición operativa de la R+C es flagrantemente alquímica, y la alquimia (interna/externa) es la encargada de separar la paja de las manos a la obra.

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Desde Crowley en adelante se ha acentuado cada vez más la cuestión de los senderos de la mano derecha y la mano izquierda. ¿Son complementarios o forman parte de un dualismo innecesario? ¿Cuáles son los riesgos del sendero de la mano izquierda y por qué parece haberse vuelto más popular con el correr de los años?

No comparto esa bipartición. Hay mucho material sobre el tema en la red. Lo único peligroso (por inofensivo) es darle realidad a ese phantastés. Los chamanes son el mejor ejemplo, o los alquimistas de las vías internas, que trabajan con ambas manos (ver sino los emblemas del Rosarium Philosophorum o del Mutus Liber). Si el problema estuviera todavía en el uso o no de la Vía de las Sustancias (en particular de las secreciones de los órganos sexuales, más la sangre y la saliva) implica que la alquimia de la Rosa nos pasó de largo ( = ni la leímos ni la atrapamos a medio aire). Qué papel juega la sangre, la saliva, el semen, por ejemplo en las alquimias internas taoístas, esto se muestra a la luz del día a través de los tratados de sus maestros antiguos o contemporáneos, en decenas de libros y PDF’s (claro que sus entrenadoras cuerpo a cuerpo escasean). En definitiva y como ya sugerís, es un dualismo innecesario para la magia, pero necesario para el negocio de las extrapolaciones novelístico-fílmicas, ya que va directo al marketing de la magia como entretenimiento, segmentada hábilmente por las grandes casas editoriales. “Mano izquierda”, “mano derecha”: en el fondo da la sensación que se habla de problemas de tránsito, no de magia.

¿Cómo pueden trasladarse las prácticas mágicas en la vorágine de la sociedad actual? ¿Es posible lograr cumplir con las demandas rituales con los problemas de tiempo y espacio que suelen aquejar a la mayoría de los habitantes?

De nuestra parte (en Athanaton Soma) no creemos en los problemas de las mayorías (tampoco en los placeres de las minorías)… El ruido es el problema, salvo que venga del ruidismo de la música experimental (¡Luigi Russolo, 8 Eyed Spy, The Contortions!). Pero aquél otro ruido es básicamente “la vorágine” palurda que decís, hecha de las catexis personales y grupales autobstructivas, y que por eso mismo, de tan concretas, a la vez son muy detectables y pasibles de ser disueltas (si es que se desea tal cosa…). No hay tales problemas de espacio y tiempo, o bien los hubo siempre, y hasta en mayor medida que ahora (Europa vivió en la penuria y en las guerras más mortíferas mientras las agrupaciones herméticas se multiplicaban por doquier, clandestinamente). Decidir qué hacer con el tiempo que hay por delante define a qué instancias se llega en magia (o en cualquier cosa). Para ser violinista se entrena 6 horas por día, para ser piloto de avión o tenista lo mismo. Aquí es parecido. La magia es una vocación plena, que puede tener muchas variaciones (recia y firme, ondulante y generosa), pero plena en lo que exige y da. Si se quiere acomodar el día más o menos de la siguiente manera: trabajo, estudio y, en el tiempo que sobra (en el tercer tiempo de la agenda), recién aparece la magia, no vale la pena, como mucho se va a rozar una variable emocional de la magia, no un vector operativo (impasible, contra-neurótico). Lo extraño es que pueda llegar a pensarse la magia y la alquimia bajo esa modalidad de terceros tiempos o de hobby para la última hora del día, incluso para el fin de semana o para las “vacaciones”. Con eso, en lo posible, no queremos tener nada que ver, sea que parta de un problema de la mayoría o del burn-out de las minorías.

¿De qué manera interactúan las practicas esotéricas con el resto de las actividades que realizan diariamente? (trabajos, producción artística, etc).

Lo mejor que puede pasarnos es que no haya esa bipartición entre magia y “vida cotidiana”, muy del capitalismo angloprotestante (si bien los fachismos y los socialismos comunistas directamente la persiguieron), lo que de una u otra forma va a dar a las vías del hobby recién apuntadas. El primer laborat que se propone en el Esmeraldino es el de la afinación de cada día respecto a la magia: sea por poesía, por música, por arquitectura, por comic, por cine, por performance, por orfebrería, hasta incluso y sobre todo por docencia. La realidad de la magia (como la plantea Juan Salzano en su notable Intro al libro Nosotros, los brujos), es molecular, por lo tanto es contrabandeable y tintorial respecto a cualquier otra experiencia si es que ésta también es disolvente del ruido, de la representación, de la herencia, del deber ser y sus condiciones. Entonces su poder tintóreo tiñe el universo ya que pasa a través de toda gama de cerraduras y las cambia en portal, en membrana. La magia es de por sí un acto perfórmata, por más que no sea en absoluto una performance, pero la performance, así como la docencia o la actuación –por decir algo–, pueden asumir efectos mágicos respecto a sus usos de la palabra, del gesto, de la imaginación activa. La interacción, entonces, es connatural-tintorial, nada más se trata de acceder a esa inflexión y ya no parar más.

¿Qué efectos fueron notando con la práctica cotidiana de los rituales y ejercicios espirituales?

Al inicio: poco y nada, la impaciencia pura, el tedio. Porque en mi caso venía de la realidad de la magia (haber vivido mis catorce años, mi inicio de la adolescencia, en la Separatio pura aunque atemorizada), pero al rato (a los lustros) el entendimiento de la necesidad no sólo de la magia, sino de la traspiración, de los sudados, de las lecturas y la búsqueda, de la paciencia operativa, de la receptividad que se construye día a día, para la más vasta Separatio ulterior, en la segunda vuelta de tuerca, que llega y sopla fuerte. Entonces ahí viene con la aceleración redoblada, por ráfagas sorprendentes pero sobre un cuerpo más predispuesto al arremolinamiento. Fue haciendo lo siguiente (nombro los efectos colectivos, no los personales): la Estación Orbital Alógena, la Casa Athanaton Soma, la Ordo Astrum Sophiae, la Orden Martinista de los Caballeros de Cristo, La Iglesia Rosacruz Apostólica Gnóstica, la Hermandad de los Serenos, el Colegio Esmeraldino, el Círculo Esenio, el Cenáculo de Elías Artista, el Frente Dionisíaco Pira, la Logia Internacional de los Caballeros Verdes, el Laboratorio Sintético Deleuziano (LSD), el Grupo de Investigación de los 8 Minicerebros, etc. = colectivos de fuerzas. En nuestra experiencia eso es la teurgia activada en cadena mágica: una política de la brujería irremediablemente colectiva que acelera y transfigura el cuadro de posibles de época, lo desmarca, e introduce un torbellino de irrupciones mágicas por inducidas desde una corriente concreta (cadenas mágicas contactadas que un grupo anexa y activa para la región).

Las efectuaciones a nivel personal pasan justo por los niveles de despersonalización agenciables al momento de actuar teúrgica o alquímicamente: la transformación en Virgen (en Virgen Materia). En alquimia se llama En To Pan, Ouroboros, Materia Primera de la Obra, Dama de Plata, Nuestra Señora (dentro del Cenáculo de Elías hay rituales estacionales dedicados a Nuestra Señora de Esmeralda), el punto virgen o virgo potens. A la vez, la comprobación, a nivel social y familiar, que uno se vuelve un invisible (eso que más formalmente se llama Superior Incógnito o mejor Servidor Incógnito, en la tradición martinista): nadie entiende lo que uno en realidad hace, ni si está (en su casa, en la ciudad, en su contorno de sexo y edad). Se adquieren –con algo de fortuna– las velocidades particulares de la invisibilidad, más su tipo de acción en la polvareda preconciente. A la vez, sólo a través de ese devenir imperceptible (Solve) empieza a aparecer sutilmente la Presencia (candor) que va a iniciarnos en Verdad, que es el desarrollo de la más delicada capacidad coagulante / proyectiva en gesto y Soplo, por imaginatio vera y por incantación (canor). En definitiva no es otra cosa que cierto rayo del Ángel o del Eón (que son varios) operando, ya que el signo y la cifra al fin fueron redesperatdos en uno, a través de uno, entorno de uno y hasta sin uno. Y así como pasa y mora, se vuelve a perder otro tanto, y se reencuentra en otra parte. En todo caso se sostiene en las potencias del eterno retorno.

El tema del esoterismo siempre estuvo íntimamente ligado al fenómeno de la videncia, sin embargo, esta ha sido tratada de diversas maneras: videncia desde el plano astral, adivinación mediante tarot, geomancia o astrología y reforzamiento de la intuición. ¿Qué opinás de la práctica adivinatoria? ¿Estás relacionado con alguna de esas prácticas? ¿Cuáles fueron los resultados?

Lo oracular es un efecto secundario de la vía extática, o de la capacidad profética: del trance y sus revelaciones. Entonces convendría auscultar, primero, las determinaciones primarias. Esa sería una propuesta de partida en el Esmeraldino. Pero también podemos optar por otra vía: ir a las mancias desde una técnica pseudocientífica: la de la astrología por ejemplo, o desde una técnica pseudohermética: la del Tarot reducido a predicción o autoanálisis.

Habría que entender y comprobar hasta qué punto el Hermetismo es una vía extática (la Tabula Smaragdina lo muestra), ya que Hermes es sobre todo un psicopompo (alas en los pies, en el casco, “sube y baja”, dice la Tabula), y para realizar esta vía hay al menos tres métodos que lidian con esas determinaciones primarias (en realidad son básicamente dos): la así llamada visión en espíritu, muy practicada en las vías de la Kabbalah mágica de Orden; la creación del Ibis (el vehículo místico) al nivel del cuerpo mercurial, que es la Vía del Fénix o vía osiriana; los métodos de clariaudición / clarividencia / “clarisintiencia” surgidos de un entrenamiento con soportes (espejos mágicos, bolas de cristal, Tarot, etc.), que en realidad son vías complementarias respecto a las dos previas, así como la magia talismánica.

Si el operador tiene la capacidad de desdoblar su sensibilidad, de entrar deliberadamente en trance, y luego de solarizar ese trance con una orientación iluminativa, quiere decir que puede percibir, en diversos grados, en el campo de la Luz Astral. Y puede haber o no soportes para esto, puede o no haber un servicio prestado a otro, ulteriormente. Mientras tanto le toca al operador adivinarse en su propia trama en la Luz de la Naturaleza (al decir de Paracelso), comprenderse en ese medio universal, comprender el medio que viaja por él, y, paulatinamente, se le presentarán situaciones “adivinatorias”: señales, signos, que a lo largo del tiempo puede captar como referidas a tales acontecimientos (en sí, a través de sí): colores o símbolos, coros difusos, jeroglíficos luminosos, resplandores tenues como telas de araña, perfumes u olores densos, por los que adivina lo que (le) pasa y “en dónde”, en base a qué operaciones y quiénes rondan, y si co-responden para qué laborat, y si co-laboran, por entre qué sonidos y órganos. Un genuino campo adivinatorio suelto de nuestro Saturno (los sentidos referenciales): el primer viaje de la Tierra a la Luna. Luego, si en esos tránsitos y pases se coloca a otra persona (su ícono o astrosoma) a lo mejor puede rendírsele un servicio gratis (antes que un laburito de rubro). Y si éste funciona regularmente (trátese de curaciones, mancias, etc.) ya es una maestría inusual, que entronca a la vía de los Taumaturgos.

En mi experiencia el Tarot de Marsella, los talismanes astroalquímicos y el espejo mágico (con condensadores fluídicos) son los soportes predilectos. Éste último es una experiencia relativamente reciente (de unos años a esta parte) y sorprendentemente rica = sin fondo, para un puñado de usos muy diversos. Claro que el espejo en sí no es nada, hay un laborat previo y simultáneo que lo activa y lo vuelve un intercesor. A cada uno le podrá co-responder un soporte distinto. Son importantes las mancias siempre que surjan de sus determinaciones extáticas y que hayan sido auscultadas en la Luz Astral que a uno le toca ir recorriendo. Porque es en la corriente astral que se laboran las señales, no en la mecánica assiatica del soporte, y esto es así desde la experiencia del chamán hasta la de la pitonisa y el mago renacentista, por no hablar de poetas y profetas, que beben similares mercurios….

¿Qué recomendaciones tenés para los que desean comenzar a experimentar las prácticas mágicas? ¿Qué lecturas recomendás?

La única recomendación: entrenar. Entrenar a diario como recio antídoto contra toda forma de captura por El Iluminado (sea EL Alquimista, EL Mago, EL Gurú, EL Papa o EL AntiPapa) que justo aparece ante la falta de trainning = ante la “necesidad” y el “necesitado”. Y para los primeros dos o tres años agenciarse un buen entrenador, o hasta dos entrenadores si fuera posible. No un carismático ni un personaje de Logia ni un visionario de salón o un yogui ejemplar, menos de esos –entre new-age y psicólogos– que todo el tiempo te adivinan de entrada (como decía Wilhelm Reich de los freudianos chantas). La parte de carisma y de consejo va del lado del Espíritu, Autógenes, del que mata al personaje que fuera, y para que llegue Eso (la guadaña + el Fuego) sólo cabe entrenar, con la mayor humildad y silencio (operativos), en la impasibilidad del templar(se). Una vez que Eso decapita (es el Arcano XIII), y somos puestos en la tumba durante una buena tríada de horas al día, se agencia el primer Arcano: la Separatio, la Solve, que es toda una situación, de la cual no cabe no enterarse, porque sencillamente, ahí, yo es otros. Y “después”, como sugeríamos antes, no parar más. Porque si se para a un tercio de la senda hubiera sido mejor ni empezar –es cierto ese dictum algo agreta del iniciador de novela–. Ya que como en un ludo muy cruento, si uno para en esa instancia, después se empieza desde mucho más atrás que el punto de partida (lo comento por experiencia de inoperante, no por tartamudeos de viejita sabia). Y ahí es muy probable que se abandone todo (lo que podría estar bien), pero a veces se acaba en una encerrona paranoica o escepticoide.

Y una última cuestión: a dos o tres pasos de las primeras entradas en, la cabeza del mago conviene que gire hacia las terapéuticas mágicas, alquímicas o teúrgicas, incluso sacramentales. De otra manera los magos engordan muy pronto: la obesidad astral acecha. La caridad no católica, sino vital, como devolución incrementada de los dones, es el paso que conviene bailar para mantener la fibra a rayo. Como en la Fr+T+M+de la Myr o en cualquier otra hermandad terapeuta. P.ej.: en nuestra Casa se inician las teúrgias de reparación y “curación” hacia el entorno bastante pronto, justo antes de ahorcar el proceso de empoderamientos del mago sobre sí mismo, sobre su propio engorde y autocoronación. A la vuelta de los primeros agenciamientos sugerimos praxis que realizan efusiones de solaridad, de élan de reparación hacia enclaves y lugares mellados, hacia personas o floras, sin ambición de cura clínica desde ya, sino de hacer pasar de nuevo, a través del Mundo, el rayo terapeuta o médico: eso es todo, ya que ahí se inicia lo que suele llamarse la Gran Circulación o Circulación Mayor, y a lo mejor el mago deviene un Taumaturgo, más bien imperceptible y sobre todo sin platea (no es New-Age): pasa a portar el mejor vaciado vs. el mejor relleno.

En fin = a manera de comienzo, recomiendo sólo tres lecturas, para leer, releer y operar, partiendo de la triple condición de que estén en castellano, se encuentren en la red y sean para iniciar un itinerario de prácticas:

**Esoterismo y Simbolismo, de René Schwaller de Lubicz. Este gran esoterista francés fue parte del “affair Fulcanelli” y co-fundador del tremendo proyecto llamado “Estación Experimental Suhalia”, en Suiza. Aquí, las más cortas y filosas distinciones respecto a lo que puede ser, o no, el esoterismo operativo lejos de toda Orden, según la Inteligencia del Corazón y según la Alquimia en tanto estado de génesis perpetua. No establece praxis alguna: sopla su oriente de real, para quien tenga ganas de tener oído.

**Toda las lecciones impresas y adquiribles en red, del alquimista y teurgo francés Jean Dubuis. Hay dos tomos dedicados a espagiria (alquimia vegetal), tres tomos de kabbalah mágica y un tomo de esoterismo práctico. Los de kabbalah y esoterismo no aportarán mayores novedades para el cosechador de PDF’s de la Golden Dawn, pero está bien organizado, podría decirse que docentemente, y acaso mejor que en las Órdenes de las que procede. Sus dos tomos dedicados a la praxis espagírica son fundamentales y han sido omni-re-escritos, abierta o solapadamente, por decenas de discípulos, con mínimas variaciones, agenciándose unos $$$ lamentables mientras Dubuis entregó todo gratis y sin reservarse derechos.

http://www.portaelucis.fr/

**Iniciación al Hermetismo, de Franz Bardon. Un libro con un 10% de teoría y un 90% de praxis, al grano pero mal traducido, partiendo de entrenamientos de base en los que nadie quisiera detenerse (cero ilusionismo de palabras de poder, evocaciones y aquelarres, al menos para las buenas sobriedades del inicio), y justo por eso un material recomendable: por concreto, con el mínimo phantastés y el máximo hic et nunc.

Al ir hacia la magia, ¿se piensa en ayunar según períodos lunares, en cambiar la alimentación por una que favorezca la Separatio, en detener el diálogo interno operativamente, en cambiarlo por percataciones de la Presencia transferibles a diversos plexos, en purificar los canales por los que se la transfiera, en recluirse a oscuras (“visión en caverna”) durante una jornada o tres, en baños y lustraciones a la intemperie, en entrenar “internamente” a millas del ballet (ritual o social) durante los dos o tres años de inicio? En esto Bardon es muy pariente de Giuliano Kremmerz: ambos se caracterizan por el señalamiento de la puesta en la tumba (Nigredo) y de la estabilización de la Presencia (Albedo) como fases insoslayables de toda continuidad mágica: catarsis extática y terapeuta, casi chamánica.

Entonces decíamos que no incluimos ciertos libros que son fundamentales en la Casa Athanaton Soma ya que están francés, provenientes todos ellos de esa Francia bullente que mencionamos al inicio.

Hay muchos otros con más encanto literario, filosófico, alucinatorio o novelesco, que leímos con fruición: Kenneth Grant tanto como Michael Bertiaux, por un lado, Austin Osman Sapre junto al otro formidable brujo Andrew Chumbley, así como Melita Denning y Osborne Phillips, fundadores de las teúrgias ogdoádicas, más un par de excéntricos franceses como Cressac de la Bachelerie y Pierre Manoury. Pero el encanto que nos parece que mejor conduce el inicio de un itinerario mágico es experimental y al pie, sin amagues novelescos (dejarlos para la mesita de luz): mejor una tenacidad de cobras que no se detienen en cada puestito de la kermesse = que no dejan para más y más tarde su propia (a)puesta…

https://es-la.facebook.com/Casa-Athanaton-Soma-271222053004483/

[1] “Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalem adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos (…) la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán a Dios en Espíritu y en Verdad.” Evangelio de Juan, IV.

[2] “Evoco del mundo invisible / las Ideas Vivientes de los espíritus vivientes, / los creadores de Amor de pueblos desconocidos / Para los sentidos humanos.” Invocación para los miembros de la F+T+M+ de la Myriam.

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